Representantes de la A.V.de Carabanchel Alto- Plataforma PAU se dieron cita el pasado martes con la consejera de Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, Elvira Rodríguez, que se comprometió a aceptar las alegaciones que presenten los vecinos y los municipios del ámbito afectado al proyecto de ampliación de la M-45 y, en su caso, a no ejecutar el proyecto.

Los miembros de la asociación de vecinos recuerdan que este anuncio se corresponde con la postura de su predecesora en el cargo, Mª Dolores de Cospedal, que hace un año y medio declaró: ‘no tenemos intención de hacer esa obra, y mucho menos si los vecinos están en contra”.

En la reunión los vecinos solicitaron que la Consejería inicie los proyectos de obra que permitan realizar la ampliación de la línea 11 de metro hacia el norte que anunció la presidenta de la Comunidad hace más de un año y recordaron que los vecinos siguen esperando la ampliación de varias líneas de la EMT hasta el PAU de Carabanchel. Le transmitieron, asimismo, el malestar de los vecinos por no haber tenido en cuenta su petición de poner el nombre de Salvador Allende a una de las nuevas estaciones, y su intención de seguir insistiendo en ello. Por último, reclamaron que la Administración tenga en cuenta la opinión de los vecinos de los municipios que rodean el aeropuerto de Cuatro Vientos de cara a intervenir en el ámbito.

Esta mañana representantes de la asociación vecinal registrarán más de 500 alegaciones al proyecto de conexión de la autopista M-45 con la carretera de los Pantanos que, según denuncian, haría desaparecer gran parte de la principal zona verde del PAU de Carabanchel, el Parque Manolito Gafotas y afectaría a los árboles centenarios del Pinar de San José y a otras zonas pobladas, como el barrio de La Fortuna (Leganés).