El Ayuntamiento de Majadahonda, con los votos a favor del PP y UPyD, en contra de IU y Centristas de Majadahonda y la abstención del PSOE, firmó el pasado día 27 de julio un acuerdo con la Fundación Recal para la cesión gratuita, durante 25 años, de 17.060 metros cuadrados del Monte del Pilar para la apertura de una granja escuela medioambiental destinada a “la protección y el estudio del medio ambiente con las labores terapéuticas del tratamiento de personas con algún tipo de adicción”.

La noticia hizo saltar las alarmas de la AV Majadahonda y de otras asociaciones y colectivos del municipio toda vez que el Monte del Pilar constituye un relicto de lo que fue el Cazadero Real de Madrid, una amplia zona en la que se situó la corte de Felipe II y cuya riqueza natural le ha valido la conversión en parque forestal. El Monte del Pilar está actualmente protegido por un Plan Especial que regula sus usos para garantizar la conservación de este privilegiado espacio natural, un espacio que, a jucio de la asociación vecinal, se vería amenazado con la construcción de la granja escuela.

El monte, que se extiende entre los municipios de Madrid, Pozuelo y Majadahonda, “viene sufriendo desde hace muchos años agresiones de todo tipo que ponen en peligro esta masa forestal de unas 800 hectáreas”, lamenta la entidad. Al objeto de evitar nuevas presiones y apoyándose en el Plan General de Ordenación Urbana del municipio, que no permite en el lugar la construcción de equipamientos de entidades privadas para usos sanitarios, la asociación vecinal presentó el pasado viernes 16 de septiembre sus alegaciones al proyecto.

Apenas cuatro días después, el alcalde de Majadahonda anunciaba la retirada del proyecto para no generar ‘alarma social’. La AV Majadahonda aclara, ante los argumentos del primer edil de la localidad, que ‘en ningún momento nos hemos opuesto a este proyecto por el objetivo sanitario-social del mismo, sino por su emplazamiento indebido, por todo el procedimiento administrativo, nada transparente, así como por el incumplimiento de las normas que rigen el Monte del Pilar’. Por el momento, por tanto, la supervivencia y conservación de la fauna y flora de esta privilegiada zona verde está garantizada.