Las asociaciones vecinales de los distritos de Carabanchel, Latina y de los municipios de Leganés y Alcorcón que forman parte de la Plataforma en Defensa del Cierre del Aeropuerto de Cuatro Vientos denuncian que el accidente aéreo que ayer costó la vida a dos pilotos “confirma, por desgracia, las advertencias que reiteradamente venimos haciendo los vecinos sobre la peligrosidad de esta instalación”.

“La avioneta -subrayan- se estrelló muy cerca de las viviendas, colegios, centros comerciales e incluso gasolineras, por lo que pudo provocar una tragedia de grandes proporciones”. Las asociaciones señalan a las administraciones madrileñas como responsables primeros de el riesgo que comporta el tráfico de los aviones que sobrevuelan las viviendas de miles de vecinos ya que “en su afán por llenar de cemento todo el territorio, aprobaron un Plan General de Urbanismo que permitía la construcción de viviendas en las proximidades del centenario aeropuerto. Estas viviendas ya están habitadas, y sus vecinos se enfrentan a diario a un enorme riesgo. Una vez que el territorio ha sido habitado, el aeropuerto debe salir del casco urbano”.

Las asociaciones vecinales llaman la atención sobre el hecho de que el 90% de los vuelos que despegan o aterrizan en Cuatro Vientos “son de la categoría de `no comercial´, que es la que mayor índice de peligrosidad tiene o de instrucción, dirigidos en su mayoría por pilotos en período de formación”.

Este accidente no es el primero. El 12 de julio de 2004 tuvo lugar uno en los terrenos del PAU de Carabanchel. Desde entonces se han venido produciendo otros accidentes de diversa magnitud, por lo que entienden que “nuestra inquietud está más que fundamentada”.

En el año 2006 dos avionetas que habían despegado de Cuatro Vientos chocaron a la altura de Casarrubios. “En el momento, las autoridades se apresuraron a prometer el cierre del aeropuerto -recuerdan-. Al alcalde de Madrid, el señor Ruiz-Gallardón, le faltó tiempo para proponer usos que permitieran plusvalías. Pero han pasado dos años y el asunto sigue igual: el Ministerio de Fomento ni siquiera ha paralizado el plan director que prevé la ampliación del aeropuerto, que hoy en día registra casi 100.000 vuelos anuales”.

Por todo ello, la plataforma exige el cierre cautelar del aeropuerto “hasta que se esclarezcan las circunstancias del fatal accidente”, la inmediata suspensión de las exhibiciones aéreas que se producen todos los meses y “cuyo traslado fue comprometido en 2007” y, por último, el urgente desmantelamiento del aeropuerto de Cuatro Vientos y el destino de los terrenos que ocupa a la construcción de equipamientos y servicios que los vecinos propongan para cubrir las necesidades de la zona.