‘Bien está celebrar el centenario de Gran Vía proyectando luces sobre las fachadas de los edificios, pero esas mismas luces deberían enfocar hacia abajo para que también se vea el abandono que sufre’, denuncia la Asamblea Ciudadana del Barrio de Universidad (ACIBU) el día en que las autoridades se vuelcan en la celebración del centenario de la arteria madrileña.

Carlos Osorio, de la entidad vecinal, ha documentado algunos ejemplos del abandono que sufren las calles aledañas en su blog, una degradación que requiere la urgente actuación de la administración local, ‘que debería escuchar a los vecinos y contar con ellos para buscar soluciones’. Estos son algunos de los problemas que, a juicio de ACIBU, más acusan los vecinos de la zona: 1. Exceso de tráfico. Más de 50.000 vehículos atraviesan a diario la Gran Vía. 2. Ruido. El ruido producido por el tráfico es tan elevado que impide hasta la normal conversación en la calle. 3. Contaminación. Además del perjuicio para la salud, el humo ensucia y estropea el patrimonio arquitectónico. 4. Delincuencia. Carteristas, descuideros. 5. Tráfico de drogas. Instalado en calles aledañas a la Gran Vía, especialmente en la zona Desengaño-Luna. 6. Problemas derivados del ejercicio de la prostitución. Especialmente en la zona Montera-Desengaño. 7. Personas sin techo que acampan en portales y zonas en obras. 8. Cierre de los cines históricos, con la consiguiente pérdida de patrimonio cultural. 9. Ocupación de las aceras. En algunos puntos -como el que ilustra la imagen- se constata un nivel excesivo de aparcamiento de motos. 10. Arbolado deficiente. Los arbolitos de la especie aligustre inician la cruz del ramaje a una altura media de 180 centímetros impidiendo el paso bajo su copa y no sirviendo para dar sombra dada su baja altura. 11. Desaparición de comercios históricos de calidad y sustitución por comercio basura y tiendas de baratillo. Conversión de cafeterías de calidad en lugares anodinos de comida y bebida rápida. 12. Invasión de lonas publicitarias en fachadas afeando el entorno. Pintadas, carteles y pegatinas por todas partes. Desaparición de elementos ornamentales originales en fachadas y tejados de edificios protegidos.