Hace más de diez años que la Comunidad de Madrid diseñó la línea 11 como una especie de M-40 del Metro, con paradas en diferentes puntos del este de la ciudad como Sainz de Baranda, hasta llegar a Chamartín. Este proyecto se paralizó por la crisis, pero ahora que anuncian que ya ha remitido, los vecinos y vecinas de Carabanchel Alto exigen que se inicien las obras de esta prolongación, inicialmente hasta Atocha Renfe, y posteriormente hasta Chamartín.

Para ello, tal y como indicaron los portavoces vecinales en el acto del sábado, demandan que en los presupuestos de 2018 se incluya una partida para las obras de ampliación hasta Atocha Renfe, ya que el proyecto está prácticamente realizado.

El PP, que gobierna en la Comunidad, ha votado en contra de una propuesta de ampliación presentada por el grupo de Podemos en la Asamblea de Madrid, aunque en la Junta Municipal de Carabanchel se ha abstenido ante otra propuesta de Ahora Madrid en el mismo sentido, que finalmente fue aprobada. Ciudadanos, en cambio, votó en contra en ambos casos.

Según la Asociación Vecinal de Carabanchel Alto, los habitantes de este barrio están convencidos de que finalmente conseguirán que las obras se inicien pronto, y están dispuestos a realizar cuantas movilizaciones hagan falta para conseguirlo. De hecho, tras la presentación el jueves pasado de escritos de 13 asociaciones del barrio solicitando la prolongación, y de la manifestación de este sábado, prosiguen con la recogida de firmas que presentarán en las próximas semanas, y esperan reunirse en breve con vecinos de otros barrios de la capital que se beneficiarán de esta ampliación. Tampoco descartan convocar nuevas movilizaciones como una manifestación en la Puerta del Sol.