Después de varios meses de intensa actividad, el pasado 9 de junio representantes de la Plataforma Salvemos el Frontón Beti-Jai de Madrid, acompañados de un representante de la UNESCO, se dieron cita con el director general de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, José Luis Martínez-Almeida Navascués. En sus agendas, el incierto futuro del último frontón neomudéjar que se conserva, situado en pleno corazón de Madrid. A pesar de estar declarado Bien de Interés Cultural y de contar, por tanto, con la máxima protección legal, la “capilla Sixtina” de la pelota vasca se encuentra en un lamentable estado de conservación. El descubrimiento, por parte de unos vecinos de la zona, de la existencia de esta joya arquitectónica, dió lugar al nacimiento de la Plataforma, que en apenas unos meses ha recabado 4.000 firmas para pedir a las administraciones madrileñas que cumplan con su obligación de conservar el inmueble.

En el encuentro, la Plataforma solicitó información sobre el estado de las iniciativas y acciones que la Comunidad de Madrid está llevando a cabo con respecto al frontón. Y las noticias no pueden ser más positivas. “Tanto la dirección general de Patrimionio Histórico de la Comunidad de Madrid como el Ayuntamiento de Madrid -cuentan en su blog- están muy interesados en la recuperación y conservación del Beti-Jai como edificio singular que es”. Por tanto, añaden “no se permitirá llevar a cabo ninguna obra o proyecto que atente contra el valor patrimonial del frontón”. Es más, ambas administraciones han exigido a la propiedad la realización de obras de consolidación y un plan de rehabilitación y les ha denegado el permiso para la ejecución de unas obras que con las que pretendían modificar la estructura original del frontón”, una amenaza que ha llevado al área de Control de la Edificación del Ayuntamiento de Madrid a supervisar las obras. Las noticias, por tanto, no pueden ser más positivas. La Plataforma, que se ofreció a colaborar con las administraciones para garantizar la conservación de ‘la capilla’, advierte, sin embargo, que vigilará el cumplimiento de estos compromisos quedando “a la espera de ver la evolución de las acciones tomadas tanto por la Comunidad de Madrid como por el Ayuntamiento de la capital”.