En junio de 2012 el Gobierno regional de la Comunidad de Madrid hizo desaparecer el Defensor del Menor, una institución que llevaba funcionando desde hacía 16 años.

A finales de ese mismo año, en el municipio de Leganés, asociaciones vecinales y otras entidades ciudadanas del municipio pusieron en marcha una iniciativa que adoptó ese nombre para paliar los devastadores efectos provocados por las políticas económicas y los recortes sociales en las condiciones de vida de la infancia.

Desde entonces se han afanado en documentar la situación que denuncian y en ayudar a las familias más desfavorecidas para mejorar las condiciones de vida de los más pequeños.

En el segundo informe elaborado por este particular Defensor del Menor, correspondiente al curso 2013/2014, elaborado con los resultados de 693 cuestionarios cumplimentados en seis centros de Leganés con familias que suman 1.129 menores escolarizados entre 0 y 16 años y con la información aportada por profesionales vinculados a la infancia arrojan un resultado escalofriante: alrededor de 6. 000 menores de Leganés, el 20.36 % del total, vive bajo el umbral de la pobreza. En este contexto, los recortes aplicados a las becas comedor constituyen un serio agravante que impide que muchos niños y niñas disfruten de las tres principales comidas.

Con el objetivo de visibilizar el problema y de dar a conocer sus reivindicaciones, miembros de la Federación de Asociaciones vecinales de Leganés, la asamblea del 15M, la Plataforma por la Escuela Pública, la FAPA Giner de los Ríos y AMPA de las escuelas infantiles Jeromín y El Rincón se encerraron durante la noche del pasado 25 de abril en la parroquia de San Eladio del barrio de San Nicasio de Leganés.

Los promotores de la iniciativa, que convocaron una concentración a la que asistieron numerosos vecinos, algunos de los cuales se sumaron al encierro, reclaman ‘medidas reales que protejan a la infancia en Leganés y cubran sus necesidades de alimentación, educación y vivienda. De nada sirven las mociones y propuestas al pleno si no se acompañan de presupuestos suficientes y se realiza un seguimiento de las medidas que se adoptan”.

Recordaron que el alcalde de Leganés anunció la dotación de 500.000 euros para atender a la infancia, una cantidad “claramente insuficiente” que ni siquiera aparece en los presupuestos aprobados para este año “donde sí figuran -apuntan- proyectos como el Centro de Artes Marciales presupuestado en 2.600.000 euros o los cuatro millones de euros previstos para “convertir” la piscina Solagua en una playa”.

Para paliar esta situación, el Defensor exige el destino de esos 500.000 para sufragar la subvención de comedores escolares y para la cobertura de desayuno y comedor escolar de los menores en situación de dificultad; la provisión de ayudas al alojamiento de familias con menores a su cargo afectadas por procesos de desahucio de forma que se garantice el mantenimiento de la unidad familiar en un mismo techo y, en la medida de lo posible, la continuidad de los menores en su centro educativo; la anulación de la actual reducción de plazas en las escuelas públicas municipales; el mantenimienton de las dos aulas de dos años en las escuelas infantiles municipales Jeromín y El Rincón, “que han demostrado tener demanda más que de sobra para mantener el número de aulas y de plazas con que han funcionado este curso”.

Reclaman, asimismo, el acceso a los niños y niñas de 0-6 años a una plaza en los centros públicos elegidos al comienzo de la etapa de primaria ya que “muchas familias preferirían quedarse en las escuelas infantiles, en la etapa de 3-6 años, pero matriculan a sus hij@s en los colegios, por miedo a quedarse sin plaza al inicio de la etapa de primaria”.

La comisión ciudadana continuará luchando con esos objetivos y exigiendo al Gobierno de la Comunidad de Madrid que apruebe ‘un presupuesto destinado a cubrir las necesidades básicas de la infancia en el conjunto de los pueblos y barrios de Madrid’.