Responsables de las asociaciones vecinales Barriada de San Fermín, La Unidad de Villaverde Este, Los Rosales, San Cristóbal de los Ángeles, AVIB (Asociación de Vecinos Independiente de Butarque), en representación del movimiento ciudadano de Usera y Villaverde, junto al presidente de la FRAVM, Enrique Villalobos, consignaron esta mañana en el Palacio de Cibeles unas 15.000 alegaciones individuales y de entidades contra la apertura de un nuevo crematorio en el sur de la ciudad.

Tal y como recuerda AVIB en un comunicado, en sus alegaciones los vecinos solicitan no solo que “no se conceda esta licencia por incumplir la ordenanza de Medio Ambiente que fija que no se pueden instalar crematorios a distancias inferiores a 250 metros de zonas de uso habitual de personas, sino que además piden que se realice una auditoría de todas las licencias de actividad concedidas a Parcesa en la ciudad de Madrid, para verificar que cumple las condiciones de operación que se le exigen”. Además, reclaman la municipalización completa de los servicios funerarios en esta ciudad, “como única vía para eliminar los conflictos recurrentes entre el derecho a la salud pública y el beneficio privado”.Por último, solicitan “la ampliación del radio de afección a dos kilómetros, porque los estudios realizados vienen demostrando que el impacto negativo de los crematorios se extiende más allá de un kilómetro”.

Es la segunda vez que Parcesa, que gestiona el Tanatorio de la M-40, solicita al Ayuntamiento una licencia para levantar un crematorio. La primera vez lo hizo en 2002 y al igual que sucedió esta mañana las asociaciones vecinales recogieron y registraron más de 15.000 firmas en contra de la instalación. Ahora los vecinos y vecinas del Sur de la capital esperan que el proyecto se entierre de manera definitiva.