El pleno municipal del Ayuntamiento de Coslada dio luz verde a la construcción de un centro comercial de El Corte Inglés en el municipio en la sesión celebrada el 22 de julio con los votos de los grupos municipales del PP y PSOE. Los partidos de la oposición, IU, UPyD y ARCO, votaron en contra.

El proyecto de construcción del centro se remonta a 2001, bajo la alcaldía de Juan Manuel Granados. Cinco años después, Raúl López recuperó la idea trasladando su ubicación de la incial La Rambla al recinto ferial. Desde entonces, la tramitación del proyecto ha sido objeto de numerosos vaivenes administrativos.

El actual proyecto incrementa en cuatro las alturas previstas para el centro comercial hasta las ocho actuales y en 6.000 metros cuadrados la superficie que ocupa, casi la misma que pierde el centro integrado del pequeño comercio, que pasa de 18.000 11.890 metros cuadrados.

El Ayuntamiento de Coslada asegura que con el futuro centro comercial se crearán “un número significativo de puestros de trabajo” y se aportará aproximadamente 4 millones de euros anuales a las arcas municipales en concepto de impuestos que “serán invertidos en servicios para los ciudadanos”.

La Coordinadora de Asociaciones Vecinales de Coslada no comparte el diagnóstico. Denuncia, en primer lugar, que el incremento en cuatro alturas se ha aprobado “sin ninguna contraprestación para el pueblo de Coslada”. Teme, además, dada la falta de información acerca de las condiciones de uso de centro integrado del pequeño comercio, que termine acogiendo a las “franquicias de sobra conocidas por todos”.

A juicio de la coordinadora, el centro comercial solo supondrá para los vecinos de Coslada “contaminación, colmatación del tráfico, pérdida de calidad de vida y riesgo para paseantes y a cambio de nada”.