Más de doscientas personas secundaron el llamamiento del Centro Social La Traba (Arganzuela) para intentar frenar su desalojo, programado para el martes 22 de julio a las 12h. Vecinas y vecinos allegados de todos los puntos de Madrid se habían dado cita en el número 17 de la calle Batalla de Belchite para defender un centro social que, durante siete años, ha dado vida al barrio con clases de teatro, baile, proyecciones de cine, un estudio de grabación… y una de las pistas más grandes de Europa para practicar el bike indoor.

Pasado el mediodía se personó la comisión judicial que, tras una breve charla con la comisión designada por la asamblea del centro social, comunicaba el aplazamiento sin fecha del desalojo.

El centro celebraba el “primer round ganado” y aseveraba que “no hubiera sido posible sin el apoyo del vecindario de Arganzuela” y el “incalculable esfuerzo de los movimientos sociales de Madrid”, que tanto la anterior noche como el día en el que estaba programado el desalojo habían estado “codo con codo resistiendo con nosotras”.

La AV Nudo Sur, una de las asociaciones vecinales del distrito que han mostrado su apoyo a la continuidad de las actividades del centro social apuntaba que “ahora toca buscar una solución”.

El Centro Social La Traba se enfrentaba a un desalojo ordenado por la empresa Aiser S.A. La constructura cobró unos 400.000 euros del Ayuntamiento de Madrid en 2006 por pavimentar una calle y construir una serie de dotaciones en la parcela situada en la calle Batalla de Belchite 17, en el distrito de Arganzuela, a cambio de la concesión del permiso para construir 110 viviendas de lujo. Con el estallido de la burbuja inmobiliaria, Aiser abandonó el inmueble a su suerte, incumpliendo el plazo de dos años para realizar la obra.

Fue entonces cuando un grupo de jóvenes okupó el edificio y lo rehabilitó. Nacía así el Centro Social La Traba.

Las asociaciones vecinales Nudo Sur, El Planetario, Nuevo Legazpiy Pasillo Verde-Imperial y la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) respaldan a La Traba en su búsqueda de soluciones para dar continuidad a las actividades del Centro Social, entre ellas la cesión, por parte de las administraciones públicas, de un espacio público para este colectivo y el resto de asociaciones y colectivos del distrito siguiendo el ejemplo de iniciativas como el Centro Social Seco (Retiro), La Tabacalera (Centro), la Eskalera Karakola (Centro) o el Espacio Vecinal Montamarta de San Blas.

Existen varios espacios públicos en desuso en el distrito de Arganzuela, como el Mercado de Frutas y Verduras de Legazpi o los espacios aún sin acondicionar de Matadero Madrid.