El Gobierno local de Coslada, formado por PSOE, IU y la Plataforma de Izquierdas (PIC), aprobó ayer el proyecto para la construcción de un centro comercial de El Corte Inglés en el municipio, un proyecto que modifica en parte el heredado de la anterior corporación municipal, formado por el PP y PIC, formación ésta que hasta el momento se había mostrado contraria a la construcción del centro.

El acuerdo aprobado ayer contempla la permuta de un terreno valorado en treinta millones de euros en el recinto ferial que el Consistorio cede a El Corte Inglés. La empresa, a cambio, se compromete a construir una casa de cultura, un teatro, una biblioteca central y un centro integral de servicios sociales en La Rambla.

Los valedores del proyecto urbanístico justifican la operación por la creación de nuevos puestos de trabajo y como fórmula para reactivar el consumo en la localidad. Los argumentos, sin embargo, no convencen a la Coordinadora de Asociaciones de Vecinos de Coslada. Las cuentas no les cuadran. Según las estadísticas, la afluencia media diaria de vehículos a los centros comerciales es superior a los 5.000 coches (10.000 recorridos de entrada y salida). Considerando que el proyecto de Hipercor contempla un número de aparcamientos que no alcanza las 2.000 plazas, la construcción del centro hará que, al menos, haya 3.000 coches más al día circulando en busca de aparcamiento y provocando atascos monumentales en el municipio con mayor densidad de población de Europa, con el consecuente incremento de peligrosidad vial y contaminación ambiental y acústica. A estas molestias, los vecinos añaden un problema que les preocupa particularmente: la cesión a Hipercor de los 30.000 m2 de terreno del Recinto Ferial agota el suelo público disponible para responder a actuales y futuras necesidades (centros de salud, escuelas infantiles, vivienda para jóvenes, parques públicos, zonas verdes…). La Coordinadora, propone, por tanto, que el centro de Hipercor se sitúe fuera del núcleo urbano.

Además, añaden, nadie puede garantizar que la creación de puestos de trabajo que el Ayuntamiento augura vaya a beneficiar a los vecinos de Coslada dado que “la Constitución española no permite privilegiar a unos ciudadanos sobre otros en función de su lugar de residencia”. Por otro lado advierten que la apertura de grandes superficies comerciales restará negocio al pequeño comercio, eliminando de esta manera cientos de puestos de trabajo directos e indirectos. Suman a todo ello “los gastos derivados de la contratación de más vigilantes municipales, del deterioro de las vías públicas, de la limpieza viaria y la inseguridad vial que generará el tráfico rodado en una zona -la del recinto ferial- rodeado de escuelas infantiles, colegios e institutos’.