La delegada de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, Ana Botella, asegura no ver ninguna boina de contaminación sobre la capital. Los últimos datos dados a conocer por Ecologistas en Acción, sin embargo, señalan que en los doce primeros días de julio, 21 de las 23 estaciones medidoras de polución que el Gobierno regional tiene distribuidas por varias localidades ya habían rebasado durante varios días los niveles máximos de ozono troposférico (O3) que establece la Organización Mundial de la Salud (OMS) para garantizar la salud de las personas.

En lo que llevamos de año, la polución ha superado cuatro veces (los días 27 y 30 de junio y el 1 y 4 de julio) el nivel que obliga al Gobierno regional a advertir a los ciudadanos de que no hagan ejercicio físico por ser nocivo para la salud en varios municipios de la sierra y del corredor del Henares. En Algete se han llegado a registrar 199 mg/m3 de ozono, casi el doble del máximo aceptable por las autoridades sanitarias.

En la capital, las zonas que soportan más polución son el parque Juan Carlos I, el Ensanche de Vallecas y el pueblo de Barajas. Y los pronósticos para las próximas semanas no son buenos, según la organización ecologista, que denuncia que el Ayuntamiento de la capital y el Gobierno regional “abocan a la ciudadanía a sufrir esta contaminación, invisible, pero que afecta de forma seria a la creciente población asmática, a la población infantil, a las personas mayores y a las especialmente sensibles con dificultades respiratorias”. Paco Caño, responsable de Medio Ambiente de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), ha anunciado que la organización vecinal va a reclamar a la delegada de Medio Ambiente y Movilidad que “adopte de inmediato medidas contundentes para reducir el tráfico rodado en la capital, el principal causante de la contaminación atmosférica”.