Más de 150 personas se dieron cita ayer en el centro cultural Rosa Luxemburgo para ‘seguir trabajando, no bajar la guardia ante la posibilidad de que esta carretera se construya’ y ‘dar una rápida respuesta a la amenaza que supone que la Comunidad de Madrid haya recuperado este proyecto del cajón’. Todo ello pasa, subrayaron ayer, por ‘mover y animar a todos los vecinos para que, si están de acuerdo, se mojen en contra de esta autovía’.

Los asistentes acudieron en respuesta al llamamiento de las asociaciones vecinales y los grupos políticos que forman parte de la ‘Plataforma M-50 No’, que el pasado mes de julio registró 4.500 alegaciones al proyecto del cierre de la M-50. Sin embargo, tal y como recordó el portavoz de la FRAVM en la plataforma, Fernando Gómez, ‘se ha visto que el uso de las herramientas que la administración ofrece, a veces, no son suficientes para frenar ataques al Medio Ambiente como éste’.

Por ello, los participantes en la asamblea acordaron estudiar la posibilidad de convocar movilizaciones, algo que las organizaciones deberán valorar.

Las organizaciones que forman parte de la Plataforma denuncian que, tal y como está proyectada, la carretera pasará por el corazón verde de San Sebastián de los Reyes, a escasos metros de las nuevas viviendas de Dehesa Vieja, a las que se van a entregar en Fuente Lucha y al plan de desarrollo de Tempranales.

David Arcos, presidente de la AV Fuente Lucha, denunció que ‘es un atropello para las zonas residenciales: niveles de ruido por encima de lo permitido por la ley, humos de coches, y, sobre todo, el incremento de los flujos de tráfico en estos barrios’. Lamentablemente, destacó, ‘hay innumerables casos en los que, aunque los tribunales hayan fallado en contra de la realización de una infraestructura, no se han conseguido frenar’, por lo que es importante que ‘haya un movimiento ciudadano que demuestre la oposición a la carretera’. ‘Es el momento de poner en marcha movilizaciones y actividades ciudadanas que manifiesten la oposición a este proyecto’, concluyó.