La decisión de la concejalía de Empleo y Servicios al Ciudadano de instalar un prefabricado para dar cobijo a las personas sin hogar durante las noches más frías del invierno en el antiguo canódromo de Carabanchel ha levantado ampollas. Por un lado, miles de vecinos del barrio se han echado a la calle de forma espontánea cortando incluso el tráfico en Vía Carpetana para evitar la puesta en marcha del dispositivo. Por otro, las asociaciones de vecinos federadas han criticado la falta de previsión y de diálogo del equipo de Gobierno municipal, que no consultó a los vecinos antes de aprobar la instalación del dispositivo y reivindicando que el antiguo canódromo albergue un área deportiva y socio-cultural que palie la práctica ausencia de equipamientos públicos en el distrito. El movimiento asociativo ha puesto de manifiesto en todo momento su solidaridad con las personas sin-hogar en tanto ciudadanos de pleno derecho y vecinos de Madrid, aunque han recordado que ese tipo de requerimiento se dirige casi siempre a las zonas más desfavorecidas. Las asociaciones de vecinos integradas en la Plataforma de Carabanchel han trabajado en todo momento para conducir el conflicto a través del diálogo, la negociación y no la violencia desde la convicción de que la instalación del servicio no debe entrañar un peligro para la ciudadanía, sino que puede ser una ocasión para reforzar la cohesión social y la solidaridad del barrio. Además, según ha hecho saber la concejalía de Empleo y Servicios al Ciudadano, el servicio sólo será activado cuando las condiciones sean extremas de acuerdo con las previsiones del Instituto Nacional de Meterología. Asimismo, no se extenderá más allá del 31 de marzo, fecha en que finaliza el convenio suscrito con el IVIMA, entidad que aporta el módulo prefabricado.

Pero el desarrollo del conflicto no ha sido nada sencillo. Las acusaciones mutuas y los recelos han torpedeado el diálogo. Aceptando la instalación provisional del servicio, las asociaciones luchan ahora para que el compromiso adquirido por Ana Botella, concejala de Empleo y Servicios al Ciudadano, en una carta remitida a las entidades vecinales el 19 de noviembre de transformar el antiguo canódromo “en una instalación deportiva, para lo cual habrá consignación presupuestaria” se haga efectivo a la mayor brevedad.