La concesión, por parte de la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, de su plácet al proyecto de incineración de residuos presentado por Portland Valderribas para su cementera de Morata de Tajuña ha hecho saltar todas las alarmas de este pequeño municipio de poco más de 7.000 habitantes que hace apenas un año logró frenar la construcción de una central térmica de ciclo combinado.

El alivio y la tranquilidad no han durado mucho en este rincón de la vega del Tajuña: Portland Valderrivas, filial de Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), quiere quemar residuos (neumáticos, plásticos, lodos procedentes de depuradoras, residuos de procedencia vegetal o animal, entre otros productos de desecho) en la cementera del municipio y ha obtenido todos los permisos necesarios para hacerlo.

La noticia, hecha pública hace unas semanas, ha llevado a la AV Morata de Tajuña a pedir una reunión de urgencia con el director general de Evaluación Ambiental de la Comunidad de Madrid, Mariano González Saenz. “No entendemos -señalan- cómo uno de los responsables políticos de garantizar la sostenibilidad medioambiental de la región y la salud pública emite un informe favorable de un proyecto de incineración que incrementará de forma alarmante las emisiones de mercurio, plomo, dioxinas y furanos ignorando estudios como el realizado por el departamento de Epidemiología y cáncer de la Universidad Carlos III, según el cual en los municipios cercanos a incineradoras existe un riesgo más elevado de muerte por cáncer, por no hablar -apunta-, de las nefastas consecuencias económicas que provocará la quema de residuos en nuestras explotaciones agrícolas, base de la economía de la zona”.

Ni la asociación vecinal de Morata ni los colectivos que comparten la misma determinación de frenar el proyecto en los cercanos municipios de Arganda del Rey, San Martín de la Vega, Rivas Vaciamadrid y Perales de Tajuña dan por terminada la batalla. El pasado sábado centenares de vecinos de Morata y de los municipios aledaños, muchos de ellos allegados en bici desde Perales, se concentraron en la plaza Mayor de Morata para recordar que las vecinas y vecinos de la vega del Tajuña quieren vivir en un entorno limpio.