El jueves 2 de octubre el Ayuntamiento de Madrid celebró una reunión con asociaciones vecinales y de comerciantes para estudiar los pros y los contras de la puesta en marcha de nuevas Áreas de Prioridad Residencial (APR) en los barrios de Ópera, Sol y Palacio, prevista inicialmente para el 1 de enero de 2015.

Los medios de comunicación que se han hecho eco del encuentro destacan las visiones contrapuestas de los comerciantes y de los vecinos. El diario ABC anuncia que, tras la “multitudinaria reunión” el Ayuntamiento de Madrid entiende que “no hay consenso suficiente para llevar adelante esta medida”.

A la reunión acudieron representantes de las asociaciones vecinales Las Cavas y Costanillas, Austrias y de la Asociación Vecinal de Atocha-Jacinto Benavente, cuyo representante es, a su vez, presidente de la Asociación de Pisos Turísticos. Ni la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), ni las asociaciones de barrios afectados por la medida como AVECLA, ACIBU, La Corrala, Barrio de Justicia ni Chueca fueron convocadas al encuentro. En palabras del presidente de la AV Las Cavas, Saturnino Vera, “había cerca de 40 personas que representaban al comercio de Madrid, incluido el vicepresidente de la Confederación Empresarial de Madrid. En ningún momento se habló de los 150.000 vecinos que viven en el Centro de Madrid, ni de tráfico y, menos aún, de soluciones medioambientales. De lo único de los que se habló, por parte de los comerciantes, es que no es el momento, que la cosa está muy mal, y que es mejor posponer la medida a otro momento”.

Las asociaciones del Centro y la FRAVM denuncian la sobrerepresentación en el encuentro de los comerciantes y de la patronal empresarial en detrimento de las asociaciones vecinales que, recuerdan, lograron que todos los partidos representados en la Junta Municipal del distrito Centro votaran a favor de la propuesta y que, desde entonces, han participado de forma activa en el proceso de elaboración de la propuesta presentando las oportunas alegaciones.

El movimiento vecinal señala que España se enfrenta a una posible multa de la Comisión Europea por la superación constante de los límites máximos de contaminación permitidos en Madrid y que solo adoptando medidas de calado logrará la capital cumplir con la legalidad internacional. “Las APR han demostrado funcionar a la perfección en Embajadores y Las Letras. Solo entendemos este titubeo por las presiones del sector empresarial”, subraya Vera, que reclama al Consistorio información oficial de la implantación de las APR.