El encuentro entre representantes de las entidades ciudadanas que lideran la lucha contra la implantación del SER en algunos barrios de los distritos de Fuencarral, Carabanchel, Hortaleza y Tetuán y de la FRAVM con Alberto Ruiz Gallardón no ha dado lugar a acuerdo alguno con respecto a las principales reivindicaciones vecinales.

El alcalde no ha aceptado la principal petición de los representantes vecinales, la retirada inmediata del Ser en la periferia de Madrid y en los cascos históricos. Éstos, por su parte, no han considerado la propuesta de Gallardón a los vecinos de los cascos históricos de Carabanchel, Fuencarral y Hortaleza de dejar un mínimo del 65% de plazas verdes (reservadas para residentes), y dejar a los vecinos que decidan sobre el resto: dejarlas de color azul (para visitantes), cambiarlas a color verde, combinar ambas opciones o simplemente eliminar las plazas reguladas por el SER.

El presidente de la FRAVM, Francisco Caño, por su parte, ha propuesto constituir una mesa por la movilidad integrada por entidades ciudadanas y representantes de las administraciones competentes para diseñar un plan de movilidad que supere el desencuentro existente entre un discurso teórico favorable al transporte colectivo y la realidad de un presupuesto consolidado que otorga prioridad al uso del automóvil, dando respuesta a las necesidades reales de movilidad de las vecinas y vecinos de Madrid y garantizando, en todo momento, la preservación y mejora del medio ambiente natural y urbano, una propuesta que el alcalde ha valorado positivamente.

Ante la falta de acuerdos, las asociaciones de vecinos continúan las movilizaciones. La próxima cita es el sábado 20 de mayo a las 19h. Una manifestación recorrerá el trayecto entre Callao y la Puerta del Sol para denunciar ‘la arbitraria imposición, por parte del Ayuntamieno de Madrid, de parquímetros en algunos barrios periféricos y de trabajadores’, que a su juicio responde al afán de ‘enriquecer aún más a las empresas adjudicatarias (curiosamente algunas de las grandes constructoras que participan de las descomunales y destructivas obras emprendidas por Gallardón en Madrid), y para recomponer en parte las saqueadas finanzas municipales’.