Miles de personas se echaron ayer a la calle de forma simultánea en 50 ciudades bajo el lema ‘No somos mercancía de políticos ni de banqueros’. Miles de ‘desempleados, mal remunerados, subcontratados en precario, hipotecados’, hartos de “reformas antisociales, (…) de que los bancos que han provocado la crisis nos suban las hipotecas o se queden con nuestras viviendas, de que nos impongan leyes que limitan nuestra libertad en beneficio de los poderosos” acusaron a voz en grito a representantes de “los poderes políticos y económicos” de unas condiciones de vida precarias cada vez más generalizadas y exigieron un “cambio de rumbo”.

En Madrid, la manifestación partió de la plaza de Cibeles e inundó los cuatro carriles de la calle Alcalá de pancartas y consignas coreadas a pulmón abierto hasta la Puerta del Sol, donde finalizó. Entre las más repetidas, ‘no más corrupción, pasamos a la acción’, “lo llaman democracia y no lo es”, ‘manos arriba, esto es un atraco’, ‘PSOE-PP la misma mierda es’ o ‘futuro de mierda, trabajo precario’.

Acudieron a la cita miembros de la recién creada Plataforma Barrio Joven para denunciar, mediante una octavilla que repartieron entre los asistentes, la “falta de trabajo, la privatización de servicios básicos como la sanidad y la educación” y la “degradación generalizada” de las condiciones de vida de la ciudadanía, especialmente de los más jóvenes.

Al término de la manifestación, medio centenar de personas decidieron quedarse a pasar la noche en la Puerta del Sol para continuar con la protesta iniciada el domingo hasta, ‘por lo menos’, el próximo domingo, día en que se celebran las elecciones municipales y autonómicas.