Desde hace más de tres décadas, alrededor del 16 de julio, los “chisperos” y “chisperas” de uno de los distritos más castizos de la capital, Chamberí, celebraban por todo lo alto las fiestas del Carmen. Tal era el ambiente y el ritmo impuesto por las numerosas actividades que organizaban las asociaciones vecinales y colectivos del distrito que un dicho popular advierte que “desde el Carmen a Santiago no se pone el sol en Chamberí”.

La tradición viene de largo. La celebración original de la patrona del mar tenía lugar en en la iglesia levantada en su honor en la calle del Carmen, cercana a la Puerta del Sol. Pero desde finales del siglo XIX, la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen se trasladó al barrio de Chamberí para organizar la procesión de la Virgen, que se celebra, puntualmente, el 16 de julio. Entrada la noche, llega la verbena, que desde hace unos años se celebra en el recinto situado en Pablo Iglesias, en la confluencia de la avenida de Filipinas y el paseo de San Francisco de Sales.

Este año, sin embargo, “el grupo municipal del Partido Popular del distrito ha decidido que Chamberí no tenga recinto ferial, acabando así con una tradición de más de treinta años”, lamentan la AV El Organillo de Chamberí, Jóvenes Vecinos de Chamberí, Nosotras Mismas y la Asociación Parque SÍ en Chamberí en un comunicado.

Los representantes de estas entidades advierten que invitarán a sus vecinas y vecinos a poner de manifiesto su oposición a “esta afrenta al movimiento ciudadano y a los derechos de los vecinos y vecinas” en una acción aún por determinar.