Y lo han hecho en el lugar donde se registran los niveles más elevados de polución de la capital, el número 23 del paseo Recoletos, junto a una de las estaciones de medición del Consistorio y a menos de 50 metros del despacho de la delegada del Área de Medio Ambiente municipal, Ana Botella. Allí, ante una pancarta con la rúbrica “Menos humos, menos CO2”, varios activistas vestidos con monos blancos y mascarillas han informado a los viandantes sobre los riesgos que tiene para la salud la elevada polución que se viene registrando en las últimas semanas. Precisamente el medidor de Recoletos registró esta noche unos índices de contaminación atmosférica cinco veces superiores al límite marcado por la Unión Europea.

“Exigimos a Botella que asuma sus responsabilidades y tome medidas urgentes. Que convoque la comisión de alerta ambiental y que para ello cuente con la participación de vecinos y ecologistas”, indicó Francisco Caño, de la comisión de Medio Ambiente de la FRAVM, antes de añadir: “Lo más urgente es la salud de los ciudadanos. Botella debería dejar un poco de lado cuestiones como los grafittis y ocuparse de problemas que son realmente graves para la población”.

En la misma línea, Juan García, de Ecologistas en Acción, exigió que la Comunidad y el Ayuntamiento pongan en marcha medidas de choque ante una situación que en absoluto ha sido ocasionada por la masa de aire africana que ha llegado a la ciudad en estos días, tal y como ha afirmado Ana Botella. “La causa principal es que el anticiclón de esta semana dificulta la dispersión de los contaminantes que se generan en la ciudad, sobre todo a causa del tráfico, y los índices de contaminación se disparan. De hecho, el contaminante que más ha subido estos días ha sido el dióxido de nitrógeno, que procede exclusivamente del tráfico”, afirmó García.

Según ecologistas y vecinos, “la prueba más irrefutable de esta argumentación es la comparación de dos estaciones de medición de contaminación, la ubicada en la Casa de Campo, relativamente alejada del tráfico, y la situada en Paseo de Recoletos, en pleno centro de la ciudad, y rodeada de coches”. Si atendemos a los datos de dióxido de nitrógeno de este mes de enero, por ejemplo, mientras en la primera en ningún momento se han superado los 220 microgramos por metro cúbico (µg/m3), en la segunda se ha sobrepasado durante 15 horas este índice. Los datos de Recoletos son especialmente preocupantes si tenemos en cuenta que la UE indica que no se deben superar más de 18 horas al año los 220 µg/m3 Esta comparativa, que se puede extender también a los registros de partículas en suspensión y dióxido de azufre (ver cuadros de datos) muestra cómo la contaminación no se da en toda la ciudad por igual, que sería lo lógico si la contaminación viniese del Sahara.

“Lo más grave es que esta situación es perfectamente conocida por el Ayuntamiento, que dispone de un buen sistema de predicción de la contaminación, pormenorizado por horas y por zonas. La inacción del Consistorio tiene unas dramáticas repercusiones sobre la salud de la gente, como demuestran numerosos trabajos. Los estudios científicos más prestigiosos (como APHEIS 3, realizado en 26 ciudades europeas) calculan que en Madrid fallecen más de 2.000 personas de forma prematura al año sólo a causa de la contaminación por partículas. Ante datos de esta contundencia, Ecologistas en Acción y la FRAVM se preguntan qué tiene que ocurrir en Madrid para que el Ayuntamiento actúe en defensa de la salud de los ciudadanos, algo a lo que le obliga la legislación vigente”, indica un comunicado elaborado por ambas organizaciones.

En el plano de lo propositivo, tal y como indicó Juan García, “el recetario es amplio. Otras ciudades del mundo aplican medidas como el peaje a los vehículos para entrar en la ciudad (Londres) o la restricción por letras de la matrícula (Roma)”, por ejemplo. El objetivo, para la FRAVM y EeA, sigue siendo “la reducción del uso del coche y la potenciación del transporte público y colectivo y del transporte no motorizado (caminar o pedalear)” y para ello sugieren acciones como la ampliación de la red de carril bici o la reducción del límite de velocidad máxima de los vehículos.

Informe sobre la calidad del aire en Madrid durante 2007 consultable en http://www.ecologistasenaccion.org/IMG/pdf_Aire_Madrid_2007.pdf