La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), que agrupa a 287 colectivos de la comunidad autónoma, es muy consciente de la situación de excepción que vivimos en estos momentos como consecuencia de la pandemia del coronavirus. De hecho, desde que las administraciones comenzaron a aplicar las primeras medidas para hacerla frente, se puso a su completa disposición, y el pasado viernes envió una carta al ministro de Sanidad en la que le urgía a enviar a Madrid respiradores y material de protección para que nuestros profesionales sanitarios puedan combatir la enfermedad en mejores condiciones. Todo esfuerzo es poco para frenar una pandemia que ya se ha cobrado más de 1.200 personas en nuestra región, una verdadera tragedia que aún está lejos de remitir. En este contexto, entendemos perfectamente la necesidad de reorganizar el sistema de salud autonómico, pero esto no puede pasar por debilitar, aún más, nuestra Atención Primaria, un sector que está siendo esencial en estos momentos para la población, y que sirve, entre otras muchas cosas, de dique de contención para los servicios de Urgencias de los hospitales. Gracias al seguimiento telefónico y a la asistencia domiciliaria de centenares de enfermos y enfermas con síntomas de coronavirus, que desde hace días realizan los profesionales de los centros de salud, los hospitales no están hoy aún más saturados.

Por ello, resulta sumamente peligroso trasladar un elevado porcentaje de médicos y enfermeras de Atención Primaria al hospital de campaña del IFEMA, reduciendo horarios e incluso cerrando centros de salud completos. Lamentablemente, aún desconocemos cómo piensa realizar la Comunidad de Madrid su anunciada reorganización sanitaria en Atención Primaria. ¿Qué centros de salud van a cerrar y durante cuánto tiempo? ¿Dónde se tienen que dirigir las y los pacientes de las áreas afectadas? ¿Cómo y quién va a atender patologías diferentes al coronavirus en estos lugares? Son preguntas que requieren de una respuesta inmediata, pues el Gobierno regional ya ha comenzado a clausurar centros de salud, como es el caso del CS Los Alperchines, en San Fernando de Henares y mañana hará lo mismo con el CS de Alameda de Osuna, en Madrid. También tiene previsto clausurar temporalmente el CS de Velilla de San Antonio y eliminar las consultas de tarde de los centros de salud del Barrio del Puerto y del Barrio de la Estación, ambos en Coslada. Y esto es solo un ejemplo.

En este marco, la FRAVM reclama a la Comunidad de Madrid TOTAL transparencia informativa y, de nuevo, que busque los recursos necesarios para que el hospital de campaña del IFEMA no suponga una sangría irreparable en nuestro sistema de Atención Primaria que, recordemos, es el que aporta la mayor cercanía y proximidad al vecindario. ¿No es posible reforzar el centro de emergencias de la feria de muestras con facultativos jubilados, profesionales de otras provincias o estudiantes del último año de Medicina, tal y como se ha anunciado?

Por otro lado, aprovechamos para pedir, al igual que están haciendo otras muchas voces, que se adecúen las miles de camas que aún permanecen vacías, tanto en el sector sanitario público como en el privado, de acuerdo al Estado de Alarma.

Sabemos que la situación es durísima, pero nos parecería un error muy grave menguar, aún más, la calidad asistencial de la Atención Primaria, un sector muy debilitado por años y años de recortes. Nos guste o no, el resto de enfermedades y patologías siguen existiendo y todas las personas enfermas tienen derecho a cuidados y atención. La población sigue necesitando médicos, enfermeras, pediatras y especialistas para atender esta demanda, por lo que pedimos actuar con racionalidad y equidad, y no abandonar a su suerte a la población de las zonas rurales y de otras que se pueden ser afectadas en primer lugar por la reorganización sanitaria producto del COVID-19.

Imagen: San Fernando News