“El próximo año será el de la puesta en marcha de la libertad de elección de médico, pediatra y enfermero de Atención Primaria, así como de médico y hospital en Atención Especializada. También comenzarán las obras de los nuevos hospitales públicos de Torrejón de Ardoz y Móstoles”. A ello destinará el Gobierno regional gran parte de los 7.078 millones de euros que reserva para la Consejería de Sanidad. Entre tanto, las vecinas y vecinos de Adelfas (Retiro) y Fuencarral acuden a centros de salud ubicados en barracones prefabricados desde hace 5 años; el ambulatorio de Aluche presta servicio a 40.000 usuarios -casi el doble de lo recomendado por la Ley General de Sanidad- en los bajos de un edificio, al igual que el de La Elipa. Los vecinos de Carabanchel esperan, desde hace años, la construcción de los correspondientes centros de salud en Comillas, Abrantes, el paseo 15 de Mayo y en el PAU de Carabanchel. En la misma situación se encuentran los vecinos de los barrios de Las Rosas, Las Rejas, Ciudad Pegaso, Simancas y Gran San Blas; los de Almenara, Valdeacerderas y Cuatro Caminos, en Tetuán; los de Valverde, Montecarmelo y Las Tablas (Fuencarral); Valdezarza (Moncloa); Orcasitas (Usera); Butarque (Villaverde); Moratalaz; Méndez Álvaro y Moguer-Delicias (Arganzuela).

Los pueblos de la región no se encuentran en mejores condiciones. El barrio de Arroyo Culebro de Leganés saldrá a la calle el próximo 22 de noviembre para exigir la edificación de un centro de salud que dé cobertura sanitaria a sus 8.000 vecinos en la parcela que el Ayuntamiento de la localidad cedió al Gobierno regional a tal efecto hace ya 4 años. Los barrios de Parque Oeste y el Ensanche Sur (Alcorcón), San Fernando de Henares, Dehesa Vieja (San Sebastián de los Reyes), Paracuellos de Jarama, Mejorada del Campo, Nuevo Baztán, Morata de Tajuña y Moralzarzal esperan, asimismo, la construcción de centros de salud. Pareja carencia existe en relación a los centros de especialidades. Distritos como Retiro, con casi 124.000 habitantes y Chamartín, que supera los 146.000, no tienen un centro de especialidades propio. Barajas, San Blas, Vicálvaro, Arganzuela, Carabanchel, Latina, Centro, Moncloa y Tetuán demandan también nuevos centros para descongestionar sus saturados centros de referencia.

Con la aprobación del área sanitaria única y los restrictivos presupuestos, el Gobierno regional da la espalda así a las necesidades sanitarias más acuciantes de usuarios y profesionales destinando millonarias partidas presupuestarias a una reorganización sanitaria que, no estando acompañada del necesario incremento de medios, no resolverá los problemas más urgentes: centros de salud saturados, listas de espera, falta de profesionales para cubrir bajas y vacaciones…

A juicio de la FRAVM, la libre elección de profesionales y área única dificultará la planificación de los recursos toda vez que aleja el centro de la toma de decisiones de los centros sanitarios y desprecia variables sociodemográficas y problemas de salud específicos de cada zona.

Además, sospecha, la aprobación de la medida, unida a la publicación, hace unos meses, del ranking de los hospitales mejor valorados da la clave del objetivo del último “decretazo” del Gobierno de Aguirre: introducir la competencia entre centros sanitarios para destinar más recursos económicos a los más solicitados, incrementando así las desigualdades existentes.

Esta mañana, los directivos de la Federación, Nacho Murgui y Carmen Lostal, han registrado junto con Gloria Cavanna, de la comisión de Sanidad, 8.826 firmas de otros tantos vecinos y vecinas de la región para poner de manifiesto su rechazo a la aprobación, mañana, del decreto de área única. “Instamos al Gobierno regional -han subrayado- a que paralice la tramitación del decreto y abra un espacio de debate y negociación con todos los agentes políticos y sociales implicados: partidos de la oposición, sindicatos, asociaciones de profesionales y de usuarios. Un cambio tan radical de modelo sanitario requiere, en primer lugar, una justificación razonable y, en segundo lugar, un debate amplio que el Gobierno no puede eliminar por la vía del `decretazo’, una fórmula desafortunadamente cada vez más utilizada por Esperanza Aguirre para imponer su proyecto de Gobierno”.