Los responsables vecinales, entre los que se encontraba el responsable de Urbanismo y Vivienda de la FRAVM, Vicente Pérez Quintana, expusieron las principales quejas de las comunidades de vecinos afectadas por el problema, entre las que se encuentran el deterioro de la convivencia, la subida de los precios de la vivienda o la progresiva transformación del centro en una especie de parque temático para turistas, cuestiones que están generando la expulsión de parte de la población residente.

Del mismo modo, lamentaron la inacción de las administraciones a la hora de defender el derecho a la vivienda y a la ciudad de esta población, ya que en su mano está aplicar la actual legislación para poner freno a la expansión de los pisos turísticos, pero no lo hacen. A tenor de las asociaciones vecinales, las labores de control, inspección y vigilancia de las viviendas de uso turístico son prácticamente inexistente.

El Defensor del Pueblo y los técnicos presentes en la reunión se mostraron muy interesados y comprensivos con las quejas vecinales y abiertos a sus demandas, e instaron a los representantes vecinales a enviarlas por escrito, con objeto de poder abrir un expediente y comenzar a trabajar en una cuestión que cada vez afecta a más ciudadanos y ciudadanas de Madrid. Los colectivos vecinales enviarán la documentación requerida en los próximos días.

En representación de la coordinadora de Centro asistieron al encuentro delegados de las asociaciones vecinales de Chueca, Sol y Barrio de Las Letras y de la Asamblea Ciudadana del Barrio de Universidad.

Fotos: Gabinete de Comunicación del Defensor del Pueblo