Su entidad homóloga en la ciudad castellana, la Federación de Vecinos de Salamanca (FEVESA), ha conseguido sacar a la calle a decenas de miles de personas para exigir a la alcaldía que retire su plan de subidas de servicios básicos como el transporte público, la recogida de basuras o el agua. Después de dos de las manifestaciones más numerosas de la reciente historia del municipio, el alcalde salmantino, Julián Lanzarote, cedió ante una de las reivindicaciones vecinales, al modificar su propuesta inicial de incrementar el precio del autobús en un 85%. Ahora las tarifas aumentarán en base a la subida del IPC.

Esto supone sólo una victoria parcial del movimiento ciudadano, ya que el resto de las subidas se mantienen. “Salamanca pasará a ser la segunda ciudad de España con una contribución más cara [sube 45 euros], sólo por detrás de Lérida. Además a ésta habría que sumar el pago de la tasa de basura [se incrementa en 17 euros], que en ciudades vecinas como Valladolid y Zamora va incluida dentro del precio del IBI, y sin embargo, tienen este impuesto más bajo. Igualmente la subida de la tasa de depuración de aguas sigue siendo desmesurada como consecuencia del proceso de privatización llevado a cabo por el Ayuntamiento”, indica FEVESA.

Por todo ello, la Federación hermana ha convocado actos de protesta en diversos barrios de la ciudad castellana y una concentración en la Plaza Mayor el próximo miércoles 26 de diciembre a las 20:00, un día antes del pleno municipal donde se pretende aprobar la subida de las tasas municipales citadas. La FRAVM, que siempre ha defendido la mejora de los servicios públicos y se ha declarado en contra de su privatización y de la subida injustificada de sus tarifas, se adhiere a esta lucha ciudadana. La Federación madrileña suscribe una movilización que está suponiendo un valioso ejemplo para el movimiento vecinal del Estado.

Con su protesta, FEVESA “también quiere hacer hincapié en que la mala gestión del Ayuntamiento, con diversos juicios perdidos o la no cobranza de casi 20 millones de euros a diversos constructores, está provocando una situación económica muy delicada en el Ayuntamiento de Salamanca”.

Si la protesta no da sus frutos en un plazo razonable, FEVESA tiene previsto llevar su movilización a Madrid. Si esto se produce, en esta ciudad la FRAVM acogerá con los brazos abiertos a los vecinos y vecinas salmantinos, y los acompañará en su lucha, dando la cobertura y el apoyo que sean necesarios.