Las obras de la autopista de peaje R-3, proyectada por el Ministerio de Fomento, ha encendido la alarma vecinal en los distritos de Vicálvaro, Moratalaz y San Blas. La construcción de la polémica vía supone, no sólo la amputación de la arteria que une Vicálvaro con el centro de la ciudad, sino graves perjuicios medioambientales, un alarmante incremento en el tiempo de llegada al hospital de referencia, el Gregorio Marañón y una escandalosa fractura social en un distrito que prevé la llegada de 300.000 nuevos vecinos. El movimiento vecinal no está dispuesto a enterrar el hacha de guerra hasta que la administración no incorpore algunas de las propuestas alternativas que ha elaborado. Hasta el momento, el Ministerio de Fomento ha dado la callada por respuesta. Mientras, las obras continúan. La R-3 es una de las cuatro autopistas radiales de peaje paralelas a las carreteras de Barcelona, Extremadura, Andalucía y Valencia que el Ministerio de Fomento proyectó con el fin de descongestionar las autopistas nacionales en su entrada a Madrid. Su ejecución y posterior gestión fue adjudicada a las grandes empresas constructoras entre los años 1999 y 2000. Años más tarde, el inicio de las obras de esta radial, 33,1 kilómetros de carretera que unirán Arganda con la capital, encendió la alarma vecinal cuando constataron que habían cerrado al tráfico la avenida Daroca, el “cordón umbilical” que une el distrito de Vicálvaro con la capital, una actuación que no estaba prevista en el proyecto inicial y que pilló de sorpresa a los vecinos. Ahora, tras la clausura de la avenida, los coches son desviados hacia la M-40 por la calle Fuente Carrantona o por la avenida de Canillejas hacia Vicálvaro, dos opciones que ralentizan notablemente la llegada al centro de la capital. Los usuarios del transporte público también han comenzado a sufrir las consecuencias del cierre de la avenida Daroca. Los autobuses de la línea 106, por ejemplo, han incrementado en media hora el tiempo de llegada a su destino, la plaza de las Ventas. Los vecinos de Vicálvaro, que califican el proyecto como “una agresión urbanística intolerable” han hallado en la oposición a la construcción de la radial, en los términos en que está redactada, “un banco de pruebas de la solidaridad del vecindario”. No están dispuestos a sufrir la privatización de una vía pública para ponerla al servicio del peaje privado de la Radial 3 y consideran “una monstruosidad urbanística el trasladar al corazón de la ciudad un nudo vicario de tan exageradas proporciones”.La discordia, advierten además, no ha hecho más que empezar ya que “es el punto más cercano de una operación urbanística de gran envergadura, en torno a la M-40 ”. Consecuencias de la ejecución del proyecto de la R-3El cierre de la avenida Daroca representa el desmantelamiento de una vía que fue construida hace tan sólo cinco años y presentada por la concejala del distrito, Carmen Torralba, como punta de lanza de su campaña electoral y ejemplo de la dignificación del transporte. Cinco años después el “cierre por obras” de la avenida, cuya construcción costó 500 millones de las antiguas pesetas, ya es definitivo. La clausura de esta arteria y la ejecución de la R-3 suponen, no sólo el aislamiento de un distrito de 56.000 habitantes con respecto al centro de Madrid, sino la desestructuración interna de una zona sumida en plena eclosión urbanística. Según denuncian los vecinos, la autopista de peaje seccionará en dos el este del distrito, con la consecuente fractura social de los 300.000 nuevos vecinos que, según las previsiones, llegarán a los futuros barrios de Las Gallegas, El Cañaveral, Los Berrocales, Los Ahijones… y la necesidad de duplicar los equipamientos sanitarios, sociales y educativos, ya que el proyecto no incluye la incorporación de pasos internos que unan el norte y el sur de los nuevos barrios. El trazado de la autopista tampoco respeta las zonas verdes. La llamada cuña verde, un parque de 54 hectáreas que el Ayuntamiento proyectó con un presupuesto de 8,4 millones de euros, quedará también aislada e inaccesible para los vecinos de la zona y reducida en 2.500 metros cuadrados cuando la R-3 se materialice. El ansiado parque se convertirá, según los vecinos, “en un islote perdido entre la radial, la M-40 y la carretera de Ajalvir”. Incluso aunque se construyan las pasarelas que la concejala del distrito, Carmen Torralba, ha prometido.La radial, un banco de pruebas para la solidaridad vecinalLa oposición a la construcción de la autopista de peaje ha crecido por encima de todas las expectativas. La campaña informativa iniciada por los vecinos del Distrito 19, las exitosas manifestaciones llevadas a cabo a lo largo de los meses de mayo y junio y la masiva recogida de firmas contrarias a la R-3 han atraído a miles de vecinos y miembros de los gremios afectados por la construcción de la radial. Vecinos de San Blas, Moratalaz, Valdebernardo, Las Rosas, conductores de la EMT, el sindicato policial Unión de la Policía Municipal y el colectivo Tractor Amarillo de Valdebernardo, entre otros, han constituido la Plataforma Salvemos la Avenida Daroca. Su mensaje es claro: no se detendrán hasta lograr una solución que elimine los trastornos de la “amputación” de la avenida y la administración integre las propuestas que, junto con un grupo de expertos en carreteras, han desarrollado. Las alternativas redactadas exigen la valoración del Plan General de Ordenación Urbanística de Madrid -PGOUM- y la inclusión de criterios ecológicos en las actuaciones previstas por el proyecto. Ahora, están a la espera de que el director general de carreteras y los técnicos del Ministerio de Fomento les concedan una entrevista a fin de negociar una salida consensuada entre la administración y los vecinos del ámbito.Inauguración vecinal del primer pleno municipalEl 25 de julio, fecha en que se celebraba el primer Pleno Ordinario del nuevo Ayuntamiento de Madrid, la Plataforma Ciudadana Salvemos la Avenida Daroca hizo entrega en la plaza de la Villa de las 24.026 firmas recogidas contra el cierre definitivo de la avenida y por la restitución de esta conexión directa entre Vicálvaro y el centro de la ciudad. Las rúbricas serán igualmente entregadas al Ministerio de Fomento, responsable directo del proyecto.El mismo día, los grupos de la oposición, PSOE e IU, presentaron una proposición en el Pleno con alternativas para evitar el aislamiento de los vecinos y que, hasta el momento, la administración no ha tenido en cuenta y exigiendo la creación de un grupo de trabajo del que formen parte tanto la administración como los vecinos. El documento presentado recoge, entre otras, las siguientes propuestas:Paralizar las obras de construcción de las vías de servicio de la M-40, en lo que sobrepasa a lo contemplado en el proyecto de construcción de la Radial 3, a la altura de su entronque con la M-40 en tanto el estudio informativo “M-40. Calzadas de servicio y otras alternativas” no cuente con la preceptiva declaración de impacto ambiental.Requerir al titular del proyecto para que proceda a la restitución de la realidad física de la zona alterada. Que por esa administración se fije el plazo para la citada restitución.Que el Ayuntamiento de Madrid y Fomento presenten, de forma inmediata, alternativas que restituyan la comunicación de Vicálvaro con el centro de la ciudad por la avenida Daroca.Dos meses después, los vecinos retoman las movilizacionesDespués del período vacacional, la Plataforma Ciudadana vuelve a la carga. El silencio y la inmovilidad de la Administración alerta a los vecinos, que ven cómo las obras de la Radial siguen su curso. “Han pasado más de dos meses y sólo tenemos la promesa de que tal reunión se va a convocar en breve. Los nuevos viales de conexión con la prolongación de O´Donnell ya han demostrado que no solucionan nada y que, por el contrario, sí crean nuevos problemas: nuevos cuellos de botella para el tráfico, más accidentes y un mayor acercamiento del tráfico a las viviendas de los vecinos de Las Rosas y Moratalaz”. Finalmente, la reunión se llevó a cabo el pasado 9 de octubre sin la asistencia del principal actor, el Ministerio de Fomento. En la misma, el Ayuntamiento presentó una nueva propuesta que consistía en hacer una nueva salida y entrada desde la nueva rotonda sobre la Radial en la carretera de Canillejas y en paralelo con la Radial saldrían a la prolongación de O´Donnell más allá del nudo con la M-40. Hasta el momento, Fomento se negaba en redondo a hacer esas entradas y salidas directamente al tronco de la Radial, lo cual sí supondría una salida satisfactoria para los vecinos completándose con la conexión de la Avenida Daroca a través de un túnel con la prolongación de O´Donnell. Para los vecinos afectados, es la única forma de que las entradas y salidas se diversifiquen evitando los colapsos en hora punta. Entre tanto, las diversas propuestas planteadas tanto en la Junta Municipal como en el Pleno del Ayuntamiento del mes de diciembre al objeto de que el compromiso de reunir el grupo de trabajo se lleve a cabo han sido rechazadas por el PP aduciendo que “lo hecho ya es suficiente” y, además, es iniciativa suya. En la edición de enero del periódico Distrito 19, la A.V. El Despertar de Vicálvaro manifiesta que “el Ministerio de Fomento ha despreciado a los vecinos y sólo ha pensado en cómo facilitar la conexión de la M-40 con la Radial 3 en beneficio del negocio del peaje. El Ayuntamiento de Madrid ha sido incapaz de defender los intereses de sus vecinos al permitir que se ponga un peaje en una calle que pertenece a la ciudad, la prolongación de O´Donnell. Y los representantes mayoritarios en la Junta Municipal han permitido, sin rechistar, que una costosa infraestructura del distrito desaparezca dedicándose a justificar tanto al Ministerio como al Ayuntamiento”. Mientras tanto, los vecinos tienen que soportar las consecuencias: el alarmante incremento del tiempo de llegada al Gregorio Marañón, los atascos producidos en la glorieta de García Tapia… todo ello antes de incorporar al tráfico que provocará la apertura de la R-3. Sin embargo, los vecinos afectados de Vicálvaro y San Blas, convencidos aún de que “las cosas se pueden cambiar” no se resignan e invitan a todo el mundo a seguir presionando para evitar que se les considere solamente “un mercado al que vender pisos y peajes”. Por lo pronto, han convocado dos manifestaciones que tendrán lugar el próximo 23 de febrero y que confluirán en un punto emblemático de la zona.