“Mientras el Ayuntamiento de Madrid prosigue con su política errática, medrosa y dubitativa sobre movilidad urbana que se traduce en medidas como la colocación de bordillos de carril-bus”, la Asociación de Vecinos Barrio de las Letras ha hecho llegar una propuesta de peatonalización para el barrio de Las Letras, en el distrito Centro. Se trata de colocar doce bolardos abatibles para frenar el tráfico rodado en la zona delimitada por las calles Atocha, Cruz, Carrera de San Jerónimo y Pº del Prado para mejorar la calidad de vida, no sólo de los vecinos del barrio, sino del conjunto de la población madrileña. Los vecinos han calculado que el coste de la medida propuesta ascendería a 300.000 euros (50 millones de las antiguas pesetas), seis veces menos que lo que costó la peatonalización de la calle Huertas. Y es que, se quejan los vecinos, “una vez más, el Ayuntamiento ha sido receptivo a las peticiones de los comerciantes del centro de Madrid para peatonalizar la Gran Vía, pero ha desoído peticiones como ésta que mejorarían sustancialmente las condiciones de vida de barrios y zonas de Madrid claramente afectados por el excesivo tráfico, la contaminación acústica y atmosférica, la falta de movilidad y los espacios públicos”.

Una propuesta valorada en 300.000 eurosLa colocación de doce bolardos abatibles automatizados crearía, según la asociación, un espacio con acceso para vecinos, bomberos, ambulancias, carga y descarga… y “liberará espacio público para aparcamientos para residentes y posibilitará la ampliación de zonas verdes, contribuyendo decisivamente a la recuperación, rehabilitación y revitalización del casco antiguo de Madrid y de su patrimonio”. Se trata de un sistema rápido, eficaz y económico para el que, según ha advertido la asociación de vecinos, no existen impedimentos técnicos (acceso a servicios básicos, movilidad…). Además y, en caso de que los efectos de la puesta en marcha de la propuesta sean positivos, puede servir como una experiencia piloto extrapolable a otras zonas de Madrid igualmente afectadas por la contaminación acústica y atmosférica. Los vecinos de la zona, llevan años quejándose por el creciente deterioro de la calidad de vida del centro de la capital, que, según explican, “vive casi 24 horas diarias con atascos que impedirían, en caso de incendio o accidente, acceder a vehículos de bomberos, ambulancias, protección civil…, con las gravísimas consecuencias que ello puede acarrear”. Nuevas miradas para viejos problemasLa propuesta ha sido planteada en un momento en que la entidad vecinal se encuentra a la espera del resultado de la queja que formularon ante el Defensor del Pueblo y contra el Ayuntamiento de Madrid por un supuesto fraude cometido por el cobro de un impuesto por aparcamientos inexistentes. Los vecinos argumentan que el barrio de las Letras tiene recursos en plazas de aparcamiento más que suficientes para los residentes siempre y cuando se limite el tráfico rodado y se permita el acceso a los vecinos a las plazas de aparcamientos públicos en el barrio (plaza Santa Ana, plaza de las Cortes y Sevilla). Solo la limitación del tráfico en el centro de Madrid, continúan, “evitaría el acceso de miles de vehículos, que complementado con más transporte público distribuido racionalmente reportaría beneficios sociales y ambientales para el conjunto de la población de Madrid”. Así las cosas, la pelota está ahora en el tejado del Consistorio madrileño.