El pasado año, la concejala del distrito de Hortaleza, Elena Sánchez Gallar, decidió borrar de un plumazo la Cabalgata de Reyes que asociaciones vecinales, culturales, juveniles… llevaban organizando desde hacía más de 25 años recurriendo, para ello, a la privatización de la gestión del acto y diseñando un nuevo recorrido que olvidaba los barrios más populares y habitados del distrito como la UVA de Hortaleza, el Parque de Santa María o San Lorenzo en favor de las calles que rodean al centro comercial de la Gran Vía de Hortaleza.

Las asociaciones, sin embargo, no se dieron por vencidas y, un año más, sacaron a la calle a los tres reyes magos de Oriente bajo la atenta mirada de cientos de niños del distrito que, en su mayoría eligieron la cabalgata organizada por las asociaciones.

Este año, las entidades ganaron nuevamente la batalla a la cabalgata privatizada de Gallardón . “Los vecinos -señalan los organizadores de la cabalgata- lo tienen claro, sobre todo ahora, en tiempos de crisis. La cabalgata que la concejala ha encargado a una empresa privada costará a las arcas municipales la friolera de 70.000 euros. La nuestra sale por cero euros”. ¿El secreto? La solidaridad. La gente no ha dejado de secundar una sola de las iniciativas lanzadas para garantizar la supervivencia de la cabalgata popular: el pasado 4 de enero, más de 500 personas “reventaron” el aforo de la sala Galileo Galilei para disfrutar de la actuación de Agustín Jiménez y la banda de blues, Al Jerome & the Lison Brothers, cuya recaudación fue integramente destinada a la organización de la cabalgata. A ello hay que sumar la colaboración de “las autoescuelas, que nos dejan gratis sus camiones; los comerciantes, que cuelgan nuestros carteles en sus tiendas; los vecinos que nos ofrecen su ayuda por la calle y el apoyo de los colegios, del Foro Ciudadano de Hortaleza, de las Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos y de más de 15 asociaciones del distrito”. El resultado del trabajo colectivo superó, una vez más, todas las expectativas. Cerca de 3.000 personas acudieron a contemplar la popular cabalgata, animada este año por más de cien músicos que alimentaron la ilusión e hicieron más corta la espera de los más pequeños hasta abrir sus regalos. Todos los asistentes tenían claro que “la concejala, de nuevo, sólo recibirá carbón”.