Ya ha pasado más de un mes desde que la entidad vecinal registrara cinco cartas en el Consistorio y enviara burofax relativos a esta situación a la alcaldesa de Madrid, a la concejala de Moncloa-Aravaca, al concejal de Desarrollo Urbano Sostenible, al concejal de Participación Ciudadana y al de Coordinación Territorial y Cooperación Público Social. En ellos describía numerosos defectos detectados en las obras, y demandaba una reunión in situ con responsables municipales “para así valorar posibles soluciones, al tiempo que denunciábamos el grave riesgo de caídas y accidentes para niños desde la nueva acera construida con una altura entre tres y cuatro metros y con protecciones provisionales y nada seguras”, sostiene la asociación. En estas semanas, cuatro personas del barrio han sufrido accidentes de diferente gravedad relacionados con las obras.

Ya han pasado casi 40 días y la respuesta de las autoridades sigue siendo la misma: ninguna. “Parece evidente y lamentable que a este Ayuntamiento de Madrid no le preocupan ni le interesan las opiniones y quejas de los vecinos de los portales de Aguilar de Campo impares, ni de sus representantes vecinales. No entendemos los motivos de ese silencio administrativo y de que nadie se moleste en contactar con nosotros ni en facilitar que un responsable municipal de la obra se traslade hasta nuestra calle y escuche las quejas de los residentes”, se queja el colectivo barrial, que ha elaborado un exhaustivo informe con los errores y cambios detectados en las obras. “De forma inexplicable y sin ningún tipo de información previa, estamos asistiendo al desarrollo de dichas obras y a numerosas modificaciones del proyecto, tanto en la parte relativa a la ubicación de las rampas de los portales, como al material empleado y estructura de las mismas, como a las anchuras de las aceras, la ubicación de la acera superior, la construcción de una acera hueca por debajo y sostenida únicamente por rasillones sin la base de arena requerida y detallada en el proyecto, etc.” indica la asociación vecinal en las cartas enviadas a los responsables municipales.

En definitiva, el colectivo barrial ha “comprobado día a día como por parte de la dirección técnica de la obra se está ignorando y se ha modificado el proyecto definitivo redactado por la empresa Prointec en noviembre de 2016 y aprobado por la Dirección General del Espacio Público, Obras e Insfraestructuras de nuestro Ayuntamiento”.

Recordemos que tras conocer este proyecto, con objeto de mejorarlo para el barrio, la asociación envió a la concejala presidenta de la Junta de Distrito, Monserrat Galcerán, un escrito en el que, además de reclamar mayor participación ciudadana en este asunto que afecta a la vecindad de Valdezarza, solicitaba la inclusión de cinco propuestas de modificación “que ayudarían a reducir el número de plazas de aparcamiento eliminadas, sin afectación de la supresión de barreras arquitectónicas”. Las propuestas también fueron remitidas al delegado de Desarrollo Urbano Sostenible y al de Participación Ciudadana, junto con 664 firmas de apoyo de vecinos y vecinas del barrio. La respuesta de los representantes municipales fue la misma: “no es posible realizar ni una sola modificación en el proyecto que ya se encontraba licitado”.

Posteriormente, el 11 de abril de 2017 el Pleno de la Junta de Moncloa aprobó una proposición que recoge las cinco modificaciones vecinales, pero “la Junta de Distrito no ha hecho nada para que la opinión y los intereses de los vecinos primen”. De esta forma, “se ha ignorado de forma sistemática las peticiones y opiniones de los vecinos y sus representantes, tratándonos como si fuésemos menores de edad. Pero a pesar de ello seguimos demandando que no se nos ignore y se acepten las propuestas reclamadas hace dos años”, insiste la Asociación Vecinal Paloma- Dehesa de la Villa.