El parque de La Alhóndiga, el único parque del que pueden disfrutar las vecinas y vecinos de los barrios de Getafe Centro, Sector III, el Bercial y La Alhóndiga de Getafe, está siendo objeto de un absoluto abandono por parte del Ayuntamiento de la localidad.

Las asociaciones Vientos del Pueblo y Aires Nuevos han documentado esta denuncia con más de 300 fotografías que dan cuenta del pésimo estado de conservación del arbolado y del mobiliario de esta zona verde. “Desde que se hicieron las nuevas carreteras que atraviesan el parque -advierten-, se han talado y han dejado que se sequen más de 300 árboles, entre ellos valiosos ejemplares de chopos, castaños locos, acacias, pinos y plumos con más de 30 años de vida”. Esta “atrocidad” se suma a la tala de “un centenar de árboles que se quitaron para abrir las nuevas carreteras que atraviesan y rodean el parque” y de “más de 200 árboles sanos y con más de 25 años de vida y con una altura superior a los 20 metros” realizada en 2005 con ocasión de las obras de ampliación del campo de fútbol del polideportivo y que fue denunciada por ambas entidades ante el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (SEPRONA) y la Comunidad de Madrid.

El entonces concejal de Urbanismo, Santos Vázquez, contestó a las asociaciones alegando que una vez hubieran concluido las obras de ampliación del campo de fútbol “repoblarían la zona al completo”. “Desgraciadamente y, transcurrido ya más de 5 años -lamentan- la repoblación no se hace y nos tememos que nunca se hará. Además, para desgracia de nuestro medio ambiente, se siguen talando y secando árboles por su abandono”.

En efecto, algunas de las instantáneas recogidas por las entidades vecinales muestran decenas de árboles secos porque, insisten, “no se riegan ni se cuidan desde hace años”. Hay, asimismo, algunos ejemplares partidos que “llevan meses sin retirar” y restos de árboles talados. Suman a ello otros aspectos que dan cuenta de la deficiente conservación de este pulmón verde de Getafe: acumulación de basura, farolas que no alumbran, arquetas abiertas que suponen un peligro para los paseantes y una notable sucesión de charcos provocados por la rotura de las cañerías que abastecían las dos fuentes que hay junto a la fachada del polideportivo, dando lugar a “ grandes pérdidas de agua potable desde hace, aproximadamente, dos años”. “Las recomendaciones que se nos viene haciendo desde las administraciones y, por supuesto, por la local por boca de nuestro alcalde, en la que se nos insta a racionalizar el agua y a hacer un uso responsable de ella, contrasta con la desidia del Ayuntamiento consintiendo la pérdida de miles de litros de agua potable”. “¿Es esta la ciudad sostenible, solidaria y democrática que han acordado en el II Foro de Autoridades Locales Periféricas celebrado recientemente en Getafe?”, se preguntan.