En el curso de los años 1994 y 1995, el Ayuntamiento de Madrid aprobó la cesión de una parcela en el centro de la calle Aconcagua al Comité Olímpico Español para la futura ubicación de su sede social. Para facilitar el acceso a lugar, se decidió ensanchar la mencionada calle a costa de recortar el Parque de Villa Rosa en sentido longitudinal.Como era de esperar, esta decisión causó en su momento un gran malestar entre todos los vecinos de la zona, que protagonizaron sucesivas protestas ante la Junta Municipal. Finalmente se llegó a un acuerdo que, aunque no satisfizo totalmente a los vecinos recuperaba, al menos, parte del Parque de Villa Rosa integrando una parcela de 3.500 metros cuadrados ubicados calificada como “dotacional”. En 1995, esta parcela fue acondicionada con especies arbóreas, arbustos y césped por el propio Ayuntamiento de Madrid. Desde entonces forma parte del parque, siendo cuidada y conservada por la empresa adjudicataria por concurso.Según relata la A.V. de Villa Rosa en las alegaciones al Estudio de Impacto Ambiental del Proyecto “Estación de Servicio en la calle Aconcagua, con vuelta a Gran Vía de Hortaleza” (Expediente 73/03), remitidas a Mª Jesús Villamediana Díez, directora general de Calidad y Evaluación Ambiental del Ayuntamiento de Madrid, en su momento “nadie dudó que dicha parcela formaba parte del Parque de Villa Rosa, (…) por lo que no creímos necesario seguir insistiendo en la necesidad de cambiar el Plan General de Urbanismo, siendo el Ayuntamiento el que, formalmente, ocupaba la parcela”. Los vecinos recuerdan los compromisos políticos adquiridosEn la actualidad esta superficie, reforestada y cuidada con esmero, forma parte del parque, aunque burocráticamente nunca se haya legalizado. Por eso, los vecinos no han tardado en presentar las alegaciones a un proyecto que supone la destrucción de 3.500 metros cuadrados de parque y zona verde poblada por especies arbóreas y fauna autóctona. Las razones esgrimidas en las alegaciones que la A.V. Villarosa ha remitido al Consistorio son muchas. Los vecinos consideran que existen otras parcelas en el distrito más idóneas para albergar la gasolinera desde el punto de vista de la conservación medioambiental. “La zona de Canillas, donde va ubicado el proyecto –añaden- ya soporta un impacto medioambiental brutal, con la M-40, que para más inri, va a ser ampliada por el Ministerio de Fomento haciendo desaparecer miles de metros cuadrados de zonas verdes y parques”. Además, no hay que desdeñar el potencial peligro que supone el almacenamiento de gran cantidad de combustible dentro de un parque con áreas infantiles, un circuito de footing, zonas de paseo, etc. Recuerdan, asimismo, que “el cambio de ubicación de este proyecto fue aprobado por unanimidad de todos los grupos políticos en el Pleno del mes de octubre de 2003 de la Junta Municipal de Hortaleza”.Hasta que la dirección general de Calidad y Evaluación Ambiental resuelva la pertinencia de las alegaciones presentadas, los vecinos continuarán defendiendo, como en los últimos nueve años, el uso de zona verde integrada y consolidada de la polémica parcela.