“Con 72.000 habitantes, Majadahonda adolece de suficientes infraestructuras públicas, sociales y culturales, situación que llevamos denunciando desde hace unos años; por lo que no creemos que sea el momento de regalar suelo público para la construcción de un nuevo edificio religioso”, sostiene Enrique Gutiérrez Bueno, vicepresidente de la entidad vecinal.

La decisión salió adelante con los votos del PP y Ciudadanos, partido, este último, que unas semanas antes había propuesto en otro pleno la instalación de un centro cultural en la misma ubicación en la que ahora se levantará el nuevo centro religioso, una parcela de la zona de Roza Martín. Gracias a su cambio de criterio, el Ayuntamiento cederá de manera gratuita y por un plazo de 75 años un terreno de 6.000 metros cuadrados valorado en casi 3 millones de euros, en los que además del templo y otras dependencias, se podrá construir un aparcamiento. PSOE e IU votaron en contra de la cesión. Paradójicamente, la iglesia se alzará en un barrio que carece de equipamientos públicos de carácter social, cultural o deportivo.

“Nuestra discrepancia, que le hacemos llegar en el convencimiento de que lo que aquí recogemos es sustentado por la gran mayoría de nuestros vecinos con independencia del mayor o menor espíritu religioso que tengan, se funda en el panorama en que se enmarca la decisión, con unas infraestructuras dedicadas a la atención cultural y social de nuestros vecinos clamorosamente insuficientes y obsoletas para un municipio como el nuestro, cuestión que esta asociación lleva tiempo denunciando”, puede leerse en la misiva enviada al alcalde de la ciudad.

Majadahonda cuenta con una única Casa de la Cultura, un Centro de Mayores, una sola Casa de la Juventud y una única biblioteca. Además, “mantiene sus colegios públicos, construidos hace 30 años, en lastimosas condiciones de mantenimiento”, subraya la asociación vecinal, antes de remachar: “y en estas circunstancias lo único que se le ocurre al equipo de gobierno es regalar suelo público para la construcción de un nuevo templo, que sería el sexto en Majadahonda”.

“A cualquier ciudadano con el menor sentido cívico -continúa la carta – y, lógicamente, a esta asociación, la decisión tomada en el pleno nos parece injustificable e inmoral, y supone un grave perjuicio para el conjunto de nuestros ciudadanos”. La entidad vecinal termina su escrito con la esperanza de que “quienes ocupen el gobierno local en la próxima legislatura estén, por fin, más preocupados por los servicios culturales y sociales para los vecinos de Majadahonda, que falta nos hace, y menos por engordar las cuentas de los bancos”.

Imagen: Ayuntamiento de Majadahonda