Se trata de las asociaciones vecinales Nuevo Legazpi, Nudo Sur, Pasillo Verde Imperial y Plataforma Vecinos Delicias, la Plataforma para la Defensa de la Educación Pública de Arganzuela y Lavapiés, la AMPA del CEIP Tirso de Molina, la FRAVM y Ecologistas en Acción Madrid, que llevamos años demandando el uso dotacional público de los terrenos de ADIF en Delicias y ahora vemos con sorpresa como estos van a ser utilizados, al menos durante los próximos dos años, para actividades de ocio que, sin duda, provocarán grandes trastornos en la zona.

Arganzuela tiene una importante carencia de servicios básicos. Así lo han reconocido reiteradamente todos los partidos políticos. Faltan centros educativos, centros de salud, centros de día, polideportivos y un largo etc. Esto se debe a que las miles viviendas que se construyeron en zonas del distrito como Delicias, a partir de la recalificación de esta antigua zona industrial, no fueron acompañadas de la construcción de las necesarias dotaciones.

El Plan General de Ordenación Urbana (PGOUM) vigente, de 1997, tiene reservados unos terrenos para la construcción de estas dotaciones, pero a día de hoy siguen siendo propiedad de ADIF, que no termina de liberarlos para que se haga realidad el uso dotacional. Se trata de los terrenos situados detrás del Museo del Ferrocarril, junto a la calle Párroco Eusebio Cuenca, que están incluidos en el API 02.14 “Pasillo Verde Ferroviario” (dos parcelas, una de 31.926 m2 y la otra de 26.923 m2 ). Desde hace ya mucho tiempo, asociaciones y colectivos vecinales, AMPAS y otras entidades del distrito exigimos que en ellos se creen por fin las dotaciones. No en vano, estos terrenos son el último reducto que queda para solventar las grandes carencias que tiene el distrito.

ADIF ha estado reteniéndolos durante 30 años indebidamente, manteniéndolos primero en situación de abandono, en lugar de cederlos al ayuntamiento, y ahora cediéndolos en alquiler a las empresas Teatro Bankia Príncipe Pío y Letsgo.

Y es que recientemente, retorciendo la normativa, ADIF decidió unilateralmente especular con esta zona, arrendando el espacio a estas empresas para que levanten un enorme complejo de ocio. Este constará de varias carpas con aforo de 3.000 localidades más un espacio de restauración al aire libre (“Beer Garden”).

Alertados por las noticias publicadas en los medios de comunicación, hemos empezado a movilizarnos. De entrada, hemos mantenido sendas reuniones con ADIF y con las áreas de Urbanismo y de Licencias del Ayuntamiento de Madrid para recabar información.

Tras estos encuentros, manifestamos que la cesión nos preocupa enormemente porque:

– Se infringe el uso previsto en la calificación del suelo: es falso que en el espacio se vaya a alojar una actividad cultural. Se trata de ocio y negocio.

– Responde solo a intereses especulativos de ADIF.

– Se aplaza otra vez la creación de los necesarios servicios públicos, dejando en papel mojado el protocolo que ADIF firmó con el Ayuntamiento en octubre de 2018.

– Aún siendo una instalación temporal, perjudica a los vecinos y vecinas de la zona, por su elevado impacto ambiental, que sin duda se traducirá en problemas de masificación, seguridad, movilidad, ruidos, etc. Ya hemos vivido varios grandes incendios y serios problemas de acceso de los servicios de emergencia a esta zona cuando se hallaba ocupada.

Hemos tenido conocimiento de que las empresas promotoras del proyecto de ocio han presentado ante el Ayuntamiento la solicitud de licencias de actividad, y que estas aún no han sido concedidas por las numerosas deficiencias del proyecto. Pero al margen de estas deficiencias que deberán ser subsanadas, no consideramos en absoluto válido este tipo de complejo en estas parcelas. Por ello, instamos al Ayuntamiento de Madrid y a todas las autoridades competentes en este ámbito a:

– Velar por los intereses de la ciudadanía y paralizar las obras, teniendo en consideración la irregularidad que supone situar en esos terrenos actividades de ocio, atendiendo a la calificación de estas parcelas.

– Acelerar el planeamiento de los usos dotacionales previstos en el PGOUM y demandados por los vecinos y vecinas, defendiendo el interés público.

– Planificar, mientras tanto, con participación vecinal, usos temporales que respondan al interés público y al carácter de los terrenos.

La magnitud de las carencias de servicios públicos en Arganzuela es tal que muchas asociaciones y colectivos del distrito y de zonas próximas nos hemos unido en esta causa para sensibilizar a la ciudadanía y denunciar esta situación extremadamente grave. Nos mantenemos activos en la defensa del carácter dotacional y público de los terrenos y contra el tipo de la explotación que se está desarrollando. Por último, anunciamos que estaremos atentos al periodo de información pública del proyecto para presentar, también por esa vía, nuestro parecer sobre todos los aspectos que nos preocupan.