El pasado mes de mayo, “tras muchos años peleándolo”, en palabras de Paula Gracia, portavoz de la Asociación Vecinal de Barajas, estas entidades, junto a la asociación Madrid Patina, firmaron con la concejala precedente, Marta Gómez, la cesión de ese local con el fin de usarlo como sede, archivo y centro de actividades. “Nuestra sorpresa fue mayúscula cuando a los pocos días de ser nombrada, la nueva concejala, Sofía Miranda, aún sin haberse presentado en una reunión formal cómo es habitual con cada cambio de gobierno, envió una carta en la que revocaba la cesión del local para las asociaciones. Desde ese momento, registramos una carta dirigida a la nueva concejala presidenta del distrito, en la que expresábamos nuestro descontento y perplejidad ante la situación. Esta carta no ha recibido respuesta aún”, informa la entidad vecinal en una nota que ha distribuido entre sus socios y socias.

Paralelamente, la asociación, a través del abogado de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales (FRAVM), presentó un recurso contra el escrito de revocación que la Junta de Distrito no ha aceptado a trámite al considerarlo improcedente. Ante la negativa, el colectivo vecinal estudia llevar el caso a los tribunales. Pero antes, conocerá las intenciones de Sofía Miranda sobre el local de la discordia en una reunión que tendrá lugar el próximo jueves 26 de septiembre a las 17:30 en la Junta de Barajas. El encuentro responde a una petición conjunta realizada por la asociación, AFAO y Albar 42 para pedir explicaciones por la revocación unilateral del acuerdo de cesión del local de Playa de San Juan.

Un acuerdo que, según las entidades beneficiarias, se llevó a cabo con total transparencia y criterios justos y racionales. Estas recuerdan que el proceso de cesión se inició con la convocatoria de una reunión a la que la Junta de Distrito invitó a todas las asociaciones de Barajas. En ella, técnicos municipales ofrecieron el uso del citado local a las entidades que lo necesitaran y expusieron sus condiciones de uso. Entre estas, que debía ser compartido y el pago de sus suministros asumido por las entidades seleccionadas. Además, las asociaciones aspirantes tenían la obligación de enviar a la Junta una solicitud en la que reflejaran sus necesidades y un proyecto de uso del espacio.

Con estas premisas, varias entidades se retiraron del proceso y finalmente cuatro de ellas obtuvieron el visto bueno de la Junta Municipal. Solo una de las aspirantes a usar el inmueble fue rechazada, y la Junta le cedió otro espacio en un centro cultural.

Para poder optar a utilizar el edificio de Playa de San Juan, que se encuentra en el Ensanche de Barajas, las cuatro entidades beneficiarias tuvieron que registrar en la Junta Municipal sus estatutos, una memoria de actividad y un seguro de responsabilidad civil que se vieron obligadas a contratar.

Hay que subrayar que AFAO carece de sede y la AV de Barajas y Albar 42 utilizan desde hace años unos bajos propiedad de Iberia que la compañía tiene intención de vender. “Todo esto es muy descorazonador. Es cuestión de tiempo que nos echen del local que ahora usamos, por eso teníamos todas las esperanzas puestas en el local de Playa de San Juan, una reivindicación histórica y necesaria”, concluye la portavoz de la AV de Barajas.