El acto, que cuenta con el apoyo de la FRAVM, las AAVV Las Águilas, Carabanchel Alto, Carabanchel Bajo, Parque Eugenia de Montijo, ARACYIL, así como del PSOE e IU, persigue que se acelere el proceso de trasferencia de un establecimiento que hoy es más necesario que nunca. En la actualidad, el hospital del Ministerio de Defensa apenas utiliza un centenar de camas de las 1.000 que tiene disponibles, a pesar de que debido a las obras de remodelación del Clínico, miles de vecinos de Carabanchel y Latina se ven obligados a trasladarse a los hospitales Gregorio Marañón, Niño Jesús, Rodríguez Lafora, Carlos III, La Paz, Santa Cristina y la Cruz Roja, muchos de ellos situados a varios kilómetros de distancia de su lugar de residencia. Aunque Defensa y la Comunidad de Madrid ya han manifestado su deseo de que el Gómez Ulla pase a formar parte de la red sanitaria pública civil, oficialmente aún no han firmado acuerdo alguno, extremo que exigen las AAVV. Después de 20 años de batalla, los vecinos y vecinas ‘no están dispuestos a que la cesión quede, como en anteriores ocasiones, en agua de borrajas’, sostiene Lourdes Hernández, portavoz de la Coordinadora de Carabanchel, que agrupa a una veintena de asociaciones vecinales.

Tras mantener una fructífera reunión con el Ministerio de Defensa el pasado 10 de junio, la plataforma ciudadana espera ahora ser recibida por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid para conocer de primera mano sus intenciones. “El Ministerio ha mostrado muy buena disponibilidad y no ve problema alguno en que 110.000 cartillas de vecinos de Carabanchel y Latina pasen a depender del Gómez Ulla”, afirmó tras el encuentro el dirigente vecinal Gabriel Lozano. “La pelota se encuentra ahora en el tejado de la Comunidad de Madrid”, concluye Lourdes Hernández.