En marzo de 2012, el Ayuntamiento de Madrid dio luz verde a la redacción de un documento que recogiera las propuestas estratégicas de actuación municipal en el ámbito cultural. La tarea fue encomendada a los gestores culturales del área de Las Artes, a técnicos municipales y a colaboradores externos, expertos en la materia. Entre todos alumbraron un documento preliminar titulado “Hacia el Plan Estratégico de Cultura del Ayuntamiento de Madrid 2012-2015. Avance de documentos para un debate’, que recoge un análisis de la actual situación de la cultura en la ciudad y una primera definición de las áreas prioritarias sobre las que actuar que, durante varios meses, se sometió al análisis y el debate de colectivos y organizaciones sociales y culturales. Del consenso generado en torno a los pareceres y a las propuestas recogidas surgió el Plan Estratégico de Cultura del Ayuntamiento de Madrid 2012-2015 (PECAM), un documento que esboza cómo puede ser la cultura en Madrid y apunta las prioridades de intervención considerando el actual contexto socioeconómico y las oportunidades que se revelan.

El pasado 17 de abril y, a iniciativa de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), se dieron cita entidades de Ciudad Lineal, Retiro, Usera, Tetuán, Fuencarral, Hortaleza, Latina, Villa de Vallecas y Chamartin para analizar el contenido del PECAM y recabar las propuestas de las asociaciones radicadas en los barrios, basadas en una concepción de la cultura que no tiene que ver con grandes fastos ni con los productos intelectuales de expertos como con el conjunto de signos y prácticas que alimentan la convivencia y la continuidad de una comunidad. Así pues, en línea con lo que dijera Gilberto Gil el día que asumió la cartera del ministerio de Cultura de Brasil, las asociaciones vecinales apuestan por una política cultural en la que “el Estado no hace cultura, pero formula políticas públicas para la cultura, no con la mentalidad del viejo modelo estatista, sino para abrir caminos, estimular, abrigar”.

Desde esa perspectiva y desde la posición de quien, durante decenios, ha garantizado la supervivencia de tradiciones culturales y ha acercado la cultura a los barrios alejados de los espacios canónicos de la cultura oficial, elaboraron un borrador con las propuestas consensuadas que se han enviado a todas las entidades federadas de la capital para su estudio y valoración.

– La elaboración de Planes culturales de barrio que recojan las propuesta concretas de las asociaciones vecinales y cuenten con recursos y dotaciones presupuestarias suficientes.

Crear la figura del gestor o dinamizador cultural vecinal, que se encargaría de facilitar y de apoyar la actividad cultural que pudieran desarrollar las asociaciones vecinales en colaboración con el área de Las Artes en el marco de los planes culturales de barrio.

Potenciar las actividades dirigidas a la infancia reservando a tal efecto las necesarias partidas presupuestarias.

Creación de un circuito de talleres de teatro con el apoyo de las compañías residentes.

Mejorar la coordinación entre el área de Las Artes del Ayuntamiento de Madrid y la FRAVM al objeto de promover, entre otras iniciativas, la organización de festivales y muestras culturales vecinales en los grandes contenedores culturales de la ciudad.

Garantizar una dotación presupuestaria y recursos culturales suficientes a los distritos.

– Facilitar el uso de los equipamientos culturales por parte de las asociaciones vecinales, flexibilizando y modificando los reglamentos y tomando las medidas pertinentes en materia de:

Horarios: la actividad de las asociaciones vecinales se desarrolla fundamentalmente fuera del horario de apertura de centros culturales, por la tarde-noche y durante los fines de semana.

Tipo de actividades: las asociaciones vecinales desarrollan actividades que no siempre tienen cabida en los reglamentos y en los programas de los centros culturales (comidas populares, conciertos…). Sería necesario, por tanto, habilitar espacios para el desarrollo de tales actividades en los equipamientos culturales, como salas de ensayo para grupos musicales.

Simplificar los trámites y adoptar las medidas necesarias para facilitar a las asociaciones culturales la cesión puntual de espacios en los equipamientos culturales.

Eliminar las tasas que en algunos centros se cobra a las entidades por el uso de espacios municipales.

– Facilitar el uso del espacio público por parte de las asociaciones para la realización de actividades culturales: permisos, tasas…

– Facilitar el uso de las instalaciones de los colegios públicos para el desarrollo de actividades culturales por parte del tejido asociativo.

– Promoción de las fiestas populares en los barrios, que durante años han sido el eje de la actividad cultural de base desarrollada por los vecinos y vecinas.

Las referidas propuestas han sido remitidas a las asociaciones vecinales federadas de la capital para su estudio y debate y cerrar un documento en un plazo de dos semanas.