La polémica no ha abandonado en ningún momento el recién inaugurado Palacio de Hielo del barrio de Canillas, en Hortaleza. La prolongada duración de las obras, las afecciones medioambientales provocadas, la alteración del proyecto, inicialmente concebido para construir un equipamiento deportivo y la apertura de los locales comerciales sin las preceptivas licencias municipales han marcado la precipitada inauguración del denostado palacio, una mole de 100.000 metros cuadrados ubicada en la confluencia entre la calle Silvano y la avenida de Machupichu.

Ocio y negocioLa pequeña historia de este proyecto ha sido una sucesión de despropósitos y presuntas irregularidades que han hecho que una parcela municipal catalogada como de “deportiva básica” acabe convirtiéndose en un gran centro comercial poblado de salas de cine, una bolera, gimnasios, aparcamientos, tiendas… que, para más inri, han abierto sus puertas sin las licencias de funcionamiento y actividad pertinentes, tal y como reconoció el propio concejal de Urbanismo y Obras Públicas del Ayuntamiento, Pío García Escudero. Así las cosas, la ceremonia y el boato que acompañan a toda inauguración han sido sustituidas, en esta ocasión, por una contundente batería de denuncias. Los vecinos de la zona, agrupados en una Plataforma Vecinal, han denunciado formalmente ante la Gerencia Municipal de Urbanismo y la Junta Municipal de Hortaleza el colapso que, tanto las obras como la posterior apertura del centro va a provocar en el tráfico rodado de los alrededores. La contaminación acústica, el impacto medioambiental provocado por las obras que han requerido, incluso, el desvío de un río subterráneo y la supeditación del uso deportivo inicial al “ocio y negocio” vertebran el grueso de las quejas. Como recuerdan los vecinos, aunque el Plan General de Ordenación Urbana no incluye el uso privado de este terreno municipal, la pista de hielo que da nombre al palacio ocupa tan sólo 1.800 metros cuadrados. Es decir, un 1,8% de la extensión total del recinto. El resto está ocupado por 66 locales comerciales, un garaje de casi 2.000 plazas, una bolera con 24 pistas profesionales, un exclusivo gimnasio privado cuya apertura está prevista en mayo, una guardería, un centro infantil y Dreams-Cinema, un multicine con 15 salas y capacidad para más de 4.500 espectadores. Para albergar todos estos “servicios” el Ayuntamiento de Álvarez del Manzano legalizó, mediante la sucesiva aprobación en pleno de tres modificaciones presentadas por la empresa adjudicataria, la edificabilidad del centro. El proyecto, cuya inversión supera los 50 millones de euros, se ha basado, según el presidente de Equidosa, José Luis Bermúdez de Castro, en el Rockefeller Center neoyorquino y en otros complejos similares de Helsinki y Malasia. Tal despliegue no responde, sin embargo, ni a las necesidades ni a las expectativas de los vecinos. “No estamos en contra de que existan en nuestro distrito centros de ocio, actividades culturales, cines ni centros comerciales (…). Por el contrario, siempre los hemos reivindicado. Pero no es de recibo que se concentren todos en un lugar a todas luces conflictivo para los vecinos residentes en la zona. Y muchísimo menos en una parcela cuyos usos no son los aprobados en un principio”. Ante esto, la Asociación de Vecinos de Villa Rosa exige “tanto al Ayuntamiento central como a la Junta de Hortaleza que cumplan con sus obligaciones y vigilen las ordenanzas municipales. Animamos –añaden- a los vecinos a denunciar las irregularidades y abusos cometidos. Nosotros también deseamos el progreso para nuestro barrio, pero no a cualquier precio”. El Juzgado número 2 de Madrid tiene la palabra El nacimiento del proyecto se remonta al año 1994. Habiendo sido declarado desierto el primer concurso convocado por el Ayuntamiento y revocada una adjudicación posterior a una empresa aficionada al patinaje porque no cumplía con los requisitos exigidos, Equipamientos Deportivos y de Ocio, Sociedad Anónima (Equidosa), fue elegida adjudicataria el 30 de noviembre de 1995 por acuerdo plenario. La adjudicación de la construcción, conservación y explotación del Palacio, sin embargo, tenía una contraprestación. Equidosa aceptó el envite siempre y cuando el proyecto para la pista de hielo albergara también un gran centro comercial. De hecho, fueron las supuestas irregularidades en esta concesión las que centraron la denuncia que el grupo municipal socialista presentó contra la entonces concejal de Obras, Elena Utrilla y que fue admitida a trámite el pasado 14 de octubre, por el Juzgado de Instrucción número 2 de Madrid. La sentencia determinará si los despropósitos que jalonan la ejecución del proyecto están dentro de los límites establecidos por la ley.