En 1896, un concesionario de los hermano Lumière instalaba en los bajos del desaparecido Hotel Rusia, en la Carrera de San Jerónimo, el primer cinematógrafo de Madrid. Pocos años después, a comienzos del siglo XX, las películas ya se proyectaban en barracones itinerantes o instalaciones efímeras que “plantaban” en los barrios de Madrid. Esa misma filosofía es la que ha seguido la gente del Centro Social Seco para celebrar el Festival de Cine Social de las Californias, que tendrá lugar entre el 27 de abril y el 2 de mayo en un solar vacío del barrio de las Californias, en el distrito de Retiro.

Durante seis días con sus 24 horas, la gente del Centro Social Seco proyectará doce películas tras las cuales se celebrarán sendos debates con responsables de las cintas y colectivos que trabajan sobre las temáticas abordadas: la guerra de Iraq (Invierno en Bagdad, de Javier Corcuera); prostitución (Princesas, de Fernando León); vivienda, urbanismo y territorio (Entre trenes, Les mauvais garÇons y Siete Vírgenes), precariedad laboral (El taxista ful y El método), y memoria histórica (Entre el dictador y yo y San Fermines 78).

En 1896, un concesionario de los hermano Lumière instalaba en los bajos del desaparecido Hotel Rusia, en la Carrera de San Jerónimo, el primer cinematógrafo de Madrid. Pocos años después, a comienzos del siglo XX, las películas ya se proyectaban en barracones itinerantes o instalaciones efímeras que “plantaban” en los barrios de Madrid. Esa misma filosofía es la que ha seguido la gente del Centro Social Seco para celebrar el Festival de Cine Social de las Californias, que tendrá lugar entre el 27 de abril y el 2 de mayo en un solar vacío del barrio de las Californias, en el distrito de Retiro.

Durante seis días con sus 24 horas, la gente del Centro Social Seco proyectará doce películas tras las cuales se celebrarán sendos debates con responsables de las cintas y colectivos que trabajan sobre las temáticas abordadas: la guerra de Iraq (Invierno en Bagdad, de Javier Corcuera); prostitución (Princesas, de Fernando León); vivienda, urbanismo y territorio (Entre trenes, Les mauvais garÇons y Siete Vírgenes), precariedad laboral (El taxista ful y El método), y memoria histórica (Entre el dictador y yo y San Fermines 78).

Algunas de las películas se proyectan con subtítulos para sordos para permitir la participación en los debates de las personas con discapacidad auditiva.

Más información en http://www.cs-seco.org/