Al igual que han hecho los ‘vecinos de Aluche’ al expresar ‘un razonable y atendible deseo: que parte de las instalaciones de la antigua cárcel de Carabanchel se destinen a crear un centro y museo de la memoria, de la paz, de la convivencia y del respeto a los derechos humanos, valor universal consagrado en la Declaración de 1948’, sostiene Múgica en su misiva, ‘hago propia esta petición, como Defensor del Pueblo y como persona que padeció prisión en Carabanchel por su compromiso político’. ‘Es necesario recordar nuestro pasado para aprender de él y construir un futuro mejor. También honrar la memoria de quienes padecieron persecución ideológica. Lo debemos a ellos y a las nuevas generaciones’ apostilla.

‘En este sentido -concluye la carta-, la prisión de Carabanchel es un lugar especialmente significativo como símbolo de la represión política. Ahora que es inminente el derribo de la prisión, cerrada hace diez años, estamos a tiempo de que los planes existentes para el solar, que bien conoces, se hagan compatibles con lo que aquí pedimos: memoria, homenaje, recuerdo y, sobre todo, un legado para el futuro’.

El Ministerio del Interior, propietario del histórico penal, tras firmar un protocolo con el Ayuntamiento de Madrid, tiene previsto derribar por completo el inmueble y utilizar parte de los terrenos para construir más de 600 viviendas. Las asociaciones vecinales rechazan el levantamiento de más casas en una zona que concentra las tasas de población más altas de la capital y piden que la totalidad de la parcela se destine a equipamientos sociales. Uno de ellos, el citado centro para la memoria, para lo cual proponen aprovechar la parte central del penal así como alguna galería adyacente.

Centenares de personas han enviado una carta con esta última petición, entre ellas, ex presos como Marcelino Camacho, Marcos Ana, Víctor Díaz Cardiel, Angustias Martínez, Gervasio Puerta, Nicolás Redondo, Antonio Ruiz o Julián Ariza; rectores, catedráticos y profesores de universidad como Carlos Berzosa, Francisco Fernández Buey o Teresa Bustos; sindicalistas como JM Fidalgo, Manuel Zaguirre, Javier López, Ricardo Martínez o Agustín Moreno; actores como Federico Luppi, Juan Diego, Pepe Viyuela, Juan Diego Botto o actrices como Aitana Sánchez Gijón, Nuria Espert, Marisa Paredes o Pilar Bardem; investigadores del CSIC; músicos como Luis Pastor, Pedro Guerra, Miguel Ríos, Ana Belén, Labordeta, Kepa Juntera, Víctor Manuel, Aute, o la Excepción; escritores como López Salinas, Galeano, Isaac Rosa, Almudena Grandes, JL Sanpedro, Eduardo Mendicutti o Rosa Regàs; hispanista como Ian Gibson; periodistas como Javier Ortiz o Martxelo Otamendi; diputados nacionales y madrileños como Gaspar Llamazares; dirigentes políticos, vecinales y sociales; profesionales y vecinos en general, y multitud de organizaciones vecinales y de la memoria histórica.

Para conseguir su objetivo, la Plataforma por un Centro para la Paz y la Memoria en la antigua cárcel de Carabanchel organiza todos los domingos del mes de octubre una visita guiada por el interior del penal, a partir de las 12h.