Lo hizo, además, sin aportar soluciones ni plantear alternativas.

Con el argumento de poder cumplir las normas sanitarias de distanciamiento físico, el concejal se negó a recibir una delegación compuesta por representantes de los siete colectivos vecinales, a pesar de que podía haber usado una estancia de la Junta Municipal lo suficientemente grande para albergar a una docena de personas. Aunque la condición de recibir a cada red por separado no sentó nada bien a las y los representantes vecinales, estos accedieron finalmente como muestra de buena voluntad.

De poco sirvió. Ángel Niño rechazó la práctica totalidad de las medidas sugeridas, destinadas, todas ellas, a reforzar y mejorar la atención social de la población con más dificultades de Ciudad Lineal. Ante el aumento de la demanda alimentaria, en el último mes las redes vecinales de La Elipa, Quintana, Pueblo Nuevo-Bilbao y La Concepción han abierto despensas solidarias que, a día de hoy, nutren a más de 700 familias y casi 3.000 personas. Lo hacen gracias a las donaciones de vecinos y vecinas y del pequeño comercio de sus barrios, generando un complejo de la solidaridad barrial tan admirable como limitado. Con una demanda que crece cada día, algunas despensas se encuentran ya al borde del colapso, por lo que urge que el Ayuntamiento dé una respuesta acorde a la actual situación. Tal y como trasladaron ayer al concejal de Ciudad Lineal las y los delegados vecinales, su objetivo es que esas despensas desaparezcan cuanto antes, pero para ello es imprescindible que la Administración se haga cargo de manera adecuada de las necesidades actuales.

En este marco hay que entender las propuestas que ayer defendieron las redes y asociaciones vecinales y que fueron enviadas al concejal hace dos semanas a través de esta carta. Entre estas, destaca la apertura de una cocina social en alguna instalación municipal o centro educativo del distrito, con el fin de proporcionar menús diarios a las familias más vulnerables. El concejal rechazó esta medida indicando que no es competencia suya ni va a intentar buscar la colaboración entre la administración local y autonómica, tal y como ha sucedido en otros distritos como Latina, en el que se han abierto las cocinas de dos colegios con ese objetivo tras un acuerdo entre el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.

El “no es competencia de la junta” sirvió para quitarse de encima otras sugerencias como el incremento de viviendas públicas de emergencia o la creación de un centro de emergencia de Servicios Sociales en la zona de Quintana-La Concepción. Sobre este último punto, Niño apuntó que “previsiblemente” se abrirá un nuevo centro de Servicios Sociales en 2022. Las y los delegados vecinales insistieron en la necesidad de incrementar el presupuesto y los medios humanos y materiales de los Servicios Sociales del distrito, con cuyos trabajadores y trabajadoras mantienen una relación cotidiana. El concejal informó que se ha incrementado el presupuesto en 412.000€ y a partir del 15 de junio espera la incorporación de más personal. Este hecho se produciría ¡tres meses! después del comienzo de la actual emergencia socio-sanitaria.

Con estos mimbres, sin personal de refuerzo ¿cómo no van a estar absolutamente desbordados los Servicios Sociales del distrito? Esto es algo que las redes y asociaciones vecinales han denunciado en varias ocasiones durante el Estado de Alarma.

Los y las delegadas vecinales también solicitaron al concejal la creación de un banco de alimentos distrital con el fin de hacer más eficiente la ayuda alimentaria, más recursos informáticos y digitales e internet para escolares de todo el distrito y más personal y medios para garantizar un buen servicio de seguimiento de las personas mayores solas. El concejal aseguró que todo esto se estaba gestionando adecuadamente, lo que fue puesto en duda por la las y los representantes vecinales que, entre otras cosas, destacaron el deterioro del servicio de teleasistencia durante el confinamiento.

Por ende, las redes y asociaciones vecinales solicitaron mayor transparencia en la gestión de las ayudas sociales, con la publicación de datos de la actividad de la junta en cuestiones como el reparto de alimentos; así como una mayor coordinación con el tejido asociativo y las despensas solidarias de alimentos. Lamentablemente, Ángel Niño no consideró necesario mejorar esta coordinación y cooperación, y mucho menos poner en marcha una Mesa Social de coordinación en el distrito, tal y como se comprometió hace unas semanas el Ayuntamiento de Madrid.

Para enfado de los colectivos vecinales, las reuniones de ayer se cerraron sin acuerdos de ningún tipo y lo que es peor, sin la voluntad del concejal de retomar, en algún momento, ese espacio de diálogo. Por todo lo anterior, estas entidades solicitan al concejal de Ciudad Lineal que se abra a la colaboración con el tejido asociativo, especialmente en estos momentos tan difíciles, que requieren del esfuerzo de todos y todas para que ninguna familia del distrito se quede atrás.

Estas son las agrupaciones que firmaron la misiva de demandas enviada al concejal: Asociación Vecinal La Nueva Elipa, AV La Merced de Quintana, AV San Pascual, Barrio Blanco y la Alegría, AV La Vecinal de Pueblo Nuevo y Barrio de Bilbao, AC El Sol de La Conce, Red de Apoyo Mutuo de La Conce y Red de Apoyo Vecinal de San Juan Bautista.