Dos agentes de la Policía Nacional retienen a tres personas en el vestíbulo de la estación de Metro de Legazpi, en la capital. Ninguna de ellas tiene rasgos caucásicos (europeos). Sus rostros reflejan preocupación, miedo, hastío. Uno de los policías comprueba un documento mientras sostiene, con la mano derecha, un ramo de rosas que con toda seguridad ha sido confiscado a uno de los tres inmigrantes que esperan su respuesta para poder continuar su trayecto. La instantánea, una de las 35 fotografías de la exposición “Fronteras invisibles”, refleja una realidad que, de modo regular, sufren las personas migrantes en Madrid. A pesar de las palabras del ministro de Interior, que en varias ocasiones ha afirmado que no existe orden alguna de acosar a los inmigrantes ni de realizar controles selectivos y masivos contra estas personas, a diario han de enfrentarse a estas situaciones. Las identificaciones, que muchas veces acaban con la persona detenida en comisaría o en el Centro de Internamiento para Extranjeros de Aluche, se realizan en espacios de tránsito como estaciones de tren y metro, accesos a escuelas, supermercados o polígonos industriales y pueden verse en casi todos los distritos de la capital y en muchas localidades de la Comunidad de Madrid. Agentes en uniforme o de paisano, de la Policía Nacional casi siempre pero también de la Policía Local, en virtud de sus rasgos y color de piel, interceptan cotidianamente a inmigrantes en momentos tan cotidianos como la compra, la vuelta del trabajo o el traslado de los niños al colegio. ‘Las administraciones responsables aseguran que cuando se producen, estas intervenciones se ejecutan para combatir la delincuencia y mejorar la seguridad de los barrios’, pero la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), que promueve la muestra junto al periódico Diagonal, duda de que sirvan ‘para lograr ese objetivo’. ‘La mayoría de las veces, el único delito que han cometido los detenidos es no contar con los papeles adecuados’, asegura la federación, que critica que la cuestión sea tratada como “un problema de orden público’.

Los fotógrafos del periódico Diagonal Olmo Calvo, David Fernández y Eduardo León llevan más de un año trabajando para recopilar imágenes que demuestran una realidad casi siempre silenciada. Después de muchos esfuerzos y diversos problemas con la policía (el más grave la detención, durante dos días, de Eduardo León por tratar de fotografiar una redada de la Policía Municipal contra vendedores ecuatorianos en la Casa de Campo), estos periodistas han conseguido reunir unos documentos gráficos únicos. Se trata de 35 imágenes que, además de recoger este tipo de acciones policiales, muestran también otros aspectos de la vida cotidiana de los migrantes en Madrid, como actos religiosos, acontecimientos deportivos, espacios de ocio,…

Tras pasar por los barrios de Lavapiés y Lucero, la asociación vecinal de Alto del Arenal inaugura la muestra el próximo lunes 18 de octubre a las 20h en el Ateneo Republicano de Vallecas (Calle Arroyo del Olivar, 95), donde estará disponible hasta el 31 de este mes, en horario de 18h a 21h. La exposición se completa con una charla y cineforum sobre la misma temática que tendrá lugar en el mismo espacio el lunes 25 de octubre a las 10h.

Sitio web de la exposición: www.fronterasinvisibles.org