Nuestros mayores cada vez están más enfadados con el progresivo deterioro de sus condiciones de vida. Tras pasar toda una vida trabajando se encuentran hoy con un sistema público de jubilación peligrosamente amenazado, que brinda unas pensiones cuasi congeladas. Por eso, hartos de que otros hablen y luchen por sus interesen, llevan meses agrupándose en colectivos en todo el Estado, y el pasado 26 de octubre se dieron cita en Madrid para constituir un nuevo movimiento social, la Marea Pensionista.

Tras la difusión de un comunicado que recoge las principales reivindicaciones de la red ciudadana, este miércoles 25 de noviembre la Marea organizará a las 11:00 acciones simultáneas de protesta en diferentes ciudades. En Madrid, los mayores se concentrarán ante la sede del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, sito en el número 1 de la calle Alcalá esquina con la Puerta del Sol. A la espera de que se sumen colectivos de otros territorios, este fin de semana había confirmadas acciones para ese día en Barcelona, Gijón, Alicante, Valencia y Santa Cruz de Tenerife.

“Tenemos que ser conscientes de la importancia no solo de sumar fuerzas, sino también de desarrollar actividades para poder conseguir nuestro objetivo, la defensa del sistema público de pensiones, hoy en día gravemente amenazado por las políticas neoliberales de los diferentes gobiernos del Estado y dictadas por Bruselas”, indica Manuel Doblado, de la comisión de Mayores de la FRAVM y de la Plataforma Mayores en Acción de Madrid, uno de los colectivos que conforman la Marea Pensionista.

Representantes de plataformas de personas mayores de siete comunidades autónomas acordaron en la citada asamblea constituyente celebrada en octubre en Madrid “una serie de actuaciones a realizar durante los próximos meses de cara a las elecciones generales, que sitúen la problemática del sistema público de pensiones, por un lado, en la agenda de los partidos políticos y, por otro, que contribuyan a sensibilizar a la sociedad sobre la necesidad de defender un derecho tan básico como la percepción de una pensión digna, no solamente para los actuales pensionistas, sino también para las generaciones más jóvenes”, sostiene Doblado.

La Marea Pensionista reclama un modelo de revalorización de las pensiones en relación al IPC que asegure el mantenimiento de su poder adquisitivo, por lo que rechaza la subida del 0,25% aprobada por el Gobierno para 2016, “por tercer año consecutivo y sin garantía ninguna ante una posible desviación del IPC”, a la par que pide que se reintegre a los pensionistas el 1,9% perdido en 2012.