A las 19h. de la tarde del sábado partía del paseo de Coches del parque del Retiro el desfile de Carnaval de la ciudad de Madrid con la comitiva de Don Carnal y la Tarasca, y con el Comité Olímpico del Barón de Coubertain a la cabeza. Le seguían varias comparsas de seres mágicos y misteriosos contratados por el Ayuntamiento de la capital ( un dragón de 20 metros cabalgado por una amazona real; un pasacalles de esqueletos al ritmo de la música de la vida y la muerte; un Frankenstein de altura; el Ejército de las tinieblas y una recreación de seres monstruosos futuristas, entre otros muchos) para dar vida a ‘Un Carnaval de monstruos para tiempos monstruosos’. Ese era el mensaje de las fiestas de este año.

Para las asociaciones vecinales, los tiempos monstruosos no se encarnan en seres mitológicos o personajes de cuentos infantiles. Para las asociaciones y, las vecinas y vecinos de Madrid en general, lo realmente monstruoso de ‘estos tiempos que corren’ es la descapitalización del patrimonio público que están llevando a cabo el Gobierno regional y el Ayuntamiento de la capital. Lo representaron las asociaciones vecinales con una carroza que hacía las veces de un barco pirata que surcaba las calles madrileñas al mando de Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón bajo la bandera común de la ‘raPPiña’, que ondeaba en lo alto de los mástiles de la nave. En el ‘mar’, varios tiburones portaban pancartas que denunciaban la privatización del Canal de Isabel II y repartían folletos alertando sobre la previsible aprobación, por parte de la Consejería de Sanidad, de un decreto de área única de salud contra la que se ha posicionado la FRAVM e invitando a las vecinas y vecinos de Madrid a secundar una manifestación en defensa de la sanidad pública que tendrá lugar el próximo jueves 5 de marzo a las 19h.El desfile continuó por la calle Alcalá, la plaza de Cibeles y el paseo de Recoletos para terminar, como en los dos últimos años, en la plaza de Colón.