La Plataforma Ciudadana en Defensa de El Dolmen de Dalí ha registrado puntualmente sus alegaciones a la resolución dictada el pasado 13 de julio por el Director General de Patrimonio Histórico (DGPH) de la Comunidad de Madrid, mediante la cual incoa expediente de inclusión en el Inventario de Bienes Culturales de la Comunidad de Madrid a favor del conjunto escultórico monumental El Dolmen de Dalí.Los miembros de la Plataforma están hartos de “los laberintos burocráticos en que pretenden hacer naufragar el proyecto cultural más importante y singular de Tierno Galván y Salvador Dalí”. Sin embargo, están dispuestos a llegar hasta el final en su lucha por la conservación del monumento en su totalidad, incluido el enlosado que rodea a la estatua, un elemento que las administraciones madrileñas se empeñan en ignorar.

La Plataforma recuerda, al respecto, que el arquitecto Alfonso Güemes Cobos, coautor del proyecto de remodelación de la Plaza de Dalí y de la avenida de Felipe II realizada en 1985, emitió el pasado 14 de julio un informe en el que certifica que el dolmen, la estatua con su pedestal y el pavimento original de diseño especial y disposición radial forma un todo indisoluble, y que el citado pavimento responde a la autoría intelectual de Salvador Dalí, con independencia de que la ejecución material del proyecto fuera llevada a cabo por otras personas, dada su edad y estado de salud.

A pesar de ello, la resolución de la DGPH delimita un entorno de protección que no recoge expresamente el pavimento original de la plaza “consumándose así -denuncia la Plataforma- la destrucción del conjunto diseñado por Dalí”.

En palabras de Güemes, “el genio quiso que allí estuviera el conjunto formado por el Dolmen, una figura humana en actitud de caminar y un pavimento de ejes longitudinales y círculos que acentuaban el carácter surrealista del conjunto” que el equipo técnico plasmó de acuerdo a las instrucciones del artista, de tal manera que obtuvo su conformidad ‘al proyecto, a los planos y a la ejecución”.

Tras lamentar la destrucción del pavimento, el arquitecto concluye en su informe que “separar del todo una parte mutila atrozmente el conjunto, mermando su cabal concepción estética, su proyección espacial y el equilibrio de las manchas de sombra entre el nacimiento y el ocaso del Sol. Destruido el suelo del proyecto original, separado del Dolmen y del hombre caminando, han sido destruidas las bases interpretativas fundamentales de la obra escultórica más importante de Salvador Dalí’.

Por todo ello, la Plataforma exige en sus reclamaciones que el pavimento de disposición radial “ha de ser rehabilitado” y “así lo debe ordenar la propia Resolución de inclusión en el Inventario de Bienes de la Comunidad de Madrid, formando parte del conjunto monumental o, subsidiariamente, como entorno de protección”.

Lamenta que, hasta ahora, la Administración madrileña, obligada a la protección del patrimonio cultural, “haya tenido que hacerlo a regañadientes, a golpe de sentencia de los tribunales” y que el Dolmen de Dalí haya tenido que ser defendido por un conjunto de ciudadanos “que han tenido que recurrir, incluso al Tribunal Supremo y al Tribunal Europeo de Estrasburgo, mientras la propia Comunidad y Ayuntamiento de Madrid tratan de reducir al mínimo su grado de protección”.

En su lucha por salvaguardar el conjunto escultórico, la Plataforma, que confía en que la DGPH ‘rectifique su visión’ y ‘resuelva restaurar en su integridad el enlosado original’, ha recabado, entre otros, los apoyos de Juan Barranco que, siendo alcalde de la capital, inauguró la escultura; de Rosá Mª Laa, dueña de la sociedad Ararte, promotora de la Plaza de Salvador Dalí; de la AV Barrio Goya-Dalí; de la asociación cultural Madrid, Ciudadanía y Patrimonio y de los grupos municipales de IU y el PSOE.