Su rostro reflejaba la alegría de los grandes días. No es para menos. Detrás de este número hay meses de trabajo intenso, primero para elaborar una propuesta legislativa tan ambiciosa como impecable. Y segundo, para movilizar a las centenares de personas que durante los dos meses y medio que ha durado la campaña se han volcado en conseguir y superar, con creces, las 50.000 firmas que exige la normativa para que la ILP sea tramitada en el parlamento regional.

Parte de esos luchadores y luchadoras de la ILP estaban hoy ante la Asamblea de Madrid. Llegados de diversas PAH de la región, de grupos de vivienda del 15M, de colectivos de afectados y de otras entidades que han hecho suya esta campaña, han celebrado con las organizaciones promotoras este importante paso. Junto a las cajas de firmas, han desplegado varios globos con la cifra mágica, firmas a las que hay que añadir 7.016 rúbricas de ciudadanos y ciudadanas que no han podido participar en la recogida oficial pues carecen de nacionalidad española.

Tras diversos cánticos y el habitual “¡Sí se puede!”, una veintena de personas han trasladado las cajas hasta el registro de la Asamblea de Madrid con objeto de que lleguen hasta la Mesa del parlamento regional y esta proceda a realizar su propio recuento.

Uno de los portavoces de la campaña de la ILP, Vicente Pérez Quintana, resumía a la salida del registro sus objetivos básicos: “Lo que estamos diciendo con la ILP es que la vivienda tiene que ser un derecho garantizado. No vale que en la Constitución haya un brindis al sol. Con derechos como el trabajo o la vivienda. Eso tiene que ser un derecho nuestro pero una obligación de ellos [de la Administración]. También decimos que los bancos, la SAREB, a la que hemos soltado 100.000 millones de euros, ahora tienen que corresponder, poniendo las viviendas que tienen en el mercado para alquileres sociales a los que todo el mundo pueda acceder”.

“Es todo un éxito que hayamos logrado 70.000 firmas en dos meses, pues empezamos la recogida el 11 de marzo y hemos tenido en medio la semana santa y varios puentes. Pero, sobre todo, más allá de las firmas, hemos conseguido que miles de personas salgan a la calle, pongan una mesa y pidan la firma al vecino. Hemos hablado con infinidad de gente, ese el mejor resultado”, ha remachado”.

Tras la entrega de las adhesiones, son los grupos políticos del parlamento regional los que ahora tienen la iniciativa en sus manos. De ellos depende que la ILP, que entre otros fines persigue blindar la vivienda pública y prohibir los desalojos de familias sin alternativa de vivienda y los cortes de suministros básicos, sea admitida a trámite para su posterior debate. La PAH y los grupos de vivienda del 15M (que conforman la Coordinadora de Vivienda), la FRAVM y ALA esperan que nuestros representantes políticos al menos consientan este hecho, permitiendo que la voz de los afectados y de la sociedad civil llegue hasta la tribuna parlamentaria. Y que lo hagan antes del verano, de modo que la ley pueda ser debatida en sede parlamentaria, con las enmiendas de los partidos, a partir de septiembre. Además, “Los promotores queremos estar en la Asamblea para defender nuestra ley sin necesidad de que la tengan que defender otros”, ha concluido Vicente Pérez.