La marcha, organizada por la Plataforma en Defensa de la Línea 1 bajo el lema “Vallecas ni se corta ni se aísla”, que agrupa a asociaciones vecinales, culturales, de consumidores, sindicatos y partidos políticos, transcurrió ruidosa por la Avenida de la Albufera entre las estaciones de Buenos Aires y Puente de Vallecas. Encabezada por representantes de las asociaciones vecinales del distrito, contó con la participación de un grupo de personas en silla de ruedas, que aprovecharon para demandar mejoras de accesibilidad y movilidad en las estaciones de la línea más antigua de la capital. No sería lógico que las obras de modernización no incluyesen la construcción de rampas y ascensores en aquellas estaciones que nos los tienen. Solo dos de las seis estaciones de Puente de Vallecas, Alto del Arenal y Miguel Hernández, disponen actualmente de ascensor.

Los convocantes de la manifestación saludaron el acuerdo alcanzado entre el Ayuntamiento de la capital y el Gobierno regional para que la EMT asuma el servicio de autobuses alternativo durante la clausura de la línea, así como la decisión de retrasar un mes el inicio de los trabajos, pero insistieron en su demanda de que estos se realicen en varios tramos, con objeto de reducir las molestias en los usuarios. La Comunidad de Madrid ha anunciado que las obras se iniciarán el 18 de junio y durarán unos cuatro meses.

A pesar de las reuniones que la FRAVM ha mantenido con la Consejería de Transportes de la Comunidad de Madrid y de la propuesta alternativa presentada por el Ayuntamiento de Madrid en sintonía con las demandas vecinales, Cristina Cifuentes sigue sin modificar su proyecto inicial de acometer los trabajos en una única fase. La plataforma ciudadana se pregunta por qué en esta ocasión la obra no se hace siguiendo el patrón usado hasta la fecha, tal y como se hizo en las líneas 2 y 6. “Los cortes en tramos más cortos reducen la cantidad de personas afectadas y facilitan el establecimiento de servicios sustitutorios que cubran mucho mejor las necesidades generadas por los cortes”, sostienen los convocantes.

Respecto a esos servicios, la plataforma echa en falta un plan de movilidad real de la Comunidad de Madrid que garantice el desplazamiento de las miles de personas que se verán afectadas, así como los itinerarios que realizarán sus autobuses. “Teniendo en cuenta que las calles y avenidas de Madrid que coinciden con el trazado de la Línea 1 ya están saturadas, y ante el previsible aumento del uso del coche es difícil imaginar cómo el servicio sustitutorio va a poder cumplir con su cometido”, se pregunta la coordinadora ciudadana.