Hace cuatro años, el que fuera ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ordenaba el derribo de la cúpula y demás elementos de la antigua cárcel de Carabanchel, desoyendo las peticiones de numerosas organizaciones de que mantuviera los restos del penal para preservar la memoria de los que lucharon contra la dictadura franquista. Cuatro años después, el solar permanece olvidado por todas las administraciones.

El pasado sábado 15 de diciembre, la Plataforma por un Centro por la Paz y la Memoria en la antigua cárcel de Carabanchel organizó un acto para presentar el Jardín de la Memoria, que fue inaugurado hace un año en una esquina del solar y está compuesto por una maqueta de la antigua cárcel, una placa conmemorativa, unos cipreses y un mural que ha sido repintado por el deterioro acumulado desde que se colocó, hace más de tres años.

En el acto participaron vecinos y expresos, entre ellos Victor Díaz-Cardiel, destacado dirigente comunista que permaneció cerca de seis años en las cárceles franquistas, Jesús Rodriguez Barrio, preso de Carabanchel y representante de La Comuna, el escritor Armando López Salinas, también preso del franquismo y Luis Berlinches de la Asociación de expresos.

Julián Rebollo en nombre de la Plataforma recordó que el penal fue el edificio ‘más característico de la represión franquista’ y que fue derribado por el gobierno socialista porque ‘además de querer especular con los terrenos la cárcel, se había convertido en un símbolo de la memoria histórica y esto había que derribarlo”.

El acto culminó al grito de ‘tenemos memoria, queremos justicia’ para reivindicar la construcción de un centro que mantenga viva la memoria de quienes lucharon por la libertad durante la dictadura.