Carabanchel continuará movilizándose contra la gasolinera de la avenida de La Peseta

El plan de alejamiento de las gasolineras del casco urbano, anunciado en agosto de 2005 por el Ayuntamiento de Madrid para distanciar las emisiones contaminantes y los riesgos de las zonas pobladas sólo ha conseguido trasladar el malestar generado por estas instalaciones a los barrios periféricos. Hortaleza y Carabanchel luchan ahora contra la instalación de dos surtidores. Y continuarán haciéndolo, a pesar de la oposición del Ayuntamiento de Madrid a estudiar ubicaciones alternativas que garanticen la seguridad de los vecinos del entorno.

Carabanchel continuará movilizándose contra la gasolinera de la avenida de La Peseta
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El Ayuntamiento de Madrid no buscará una ubicación alternativa para la gasolinera que Repsol gestionará en la avenida de La Peseta, aseguró la coordinadora general de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid, Beatriz Lobón, en una reunión que mantuvo ayer con representantes de la AV Carabanchel Alto y de la Plataforma Paralicemos la Gasolinera.

Portavoces del área entienden que ‘no hay nada que justifique legalmente iniciar un expediente, porque la gasolinera cumple con todos los requerimientos técnicos y jurídicos, y además tiene una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) positiva emitida por la Comunidad’. ‘Todo está en regla’, resumen. Además, añaden, “la cancelación del acuerdo costaría unos 15 millones de euros a los contribuyentes en concepto de indemnización para Repsol’.

Los vecinos, sin embargo, no se dan por vencidos. Ante la férrea defensa de sus argumentos, el Ayuntamiento de Madrid y el Gobierno regional han terminado acusándose mutuamente de haber permitido la construcción de una gasolinera en una parcela contigua a un colegio. El Consistorio madrileño insiste en que el Ejecutivo regional ya sabía cuando eligió la parcela para el colegio que en los terrenos de al lado se construiría una estación de servicio ya que tuvieron que hacer la DIA y la función de este informe es estudiar el entorno de la gasolinera.

Fuentes de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, sin embargo, defienden que cuando el Ayuntamiento concedió el terreno, la Comunidad sólo tenía el informe urbanístico de la parte que afectaba al colegio por lo que desconocía que en la parcela de al lado iban a hacer una gasolinera.

La AV Carabanchel Alto califica como “una irresponsabilidad política’, además de ‘una contradicción que se construya una gasolinera al lado de un centro educativo y de viviendas en el marco de un supuesto plan de alejamiento de las estaciones de servicio del casco urbano” y acusa al Ayuntamiento de Madrid de castigar con agravios comparativos a los distritos periféricos, a los que ‘se impone las gasolineras que se retiran del centro”.

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