Aprovechando la presencia de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, en Carabanchel Alto para colocar la primera piedra de un colegio público, una decena de vecinos del barrio acudió al acto para denunciar el inminente cierre de la única biblioteca pública del barrio, que da servicio a los cerca de 35.000 vecinos que viven entre la avenida de los Poblados y la M-40 y que alcanzarán los 60.000 en 2007 con los nuevos desarrollos urbanísticos. La única sala de lectura del barrio suprimió el préstamo de volúmenes el pasado 18 de abril como paso previo a su cierre definitivo.

Al acto acudió, asimismo, el concejal del distrito, Carlos Izquierdo, que insistía en recordar que la Comunidad de Madrid va a construir una gran biblioteca pública que dará servicio a Carabanchel Alto y Bajo. Esperanza Aguirre, sin embargo, se interesó por las demandas vecinales para, a continuación, manifestar públicamente su compromiso de que la Comunidad aportará libros y personal para que la biblioteca siga funcionando durante los próximos cuatro años. A pesar de ello, los vecinos acudirán al Centro Cultural García Lorca esta tarde “armados” con un libro para recordar a la presidenta el compromiso adquirido y hacer ver al concejal del distrito la amplia oposición que la medida prevista ha despertado en el vecindario.