Tras casi cincuenta años de funcionamiento, en 1998 se aprueba un plan – Plan Integrado de Mejora de las Instalaciones del Ciemat (PIMIC)- que prevé llevar a cabo la descontaminación y el tratamiento de residuos e infraestructuras, así como el desmantelamiento y la rehabilitación para otros usos de las instalaciones del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas. La letra pequeña del plan alertó a los vecinos: los trabajos de descontaminación generarán 618.503 kg de residuos de baja y media radiactividad y 15.777 kg de residuos de alta radiactividad que permanecerían en las instalaciones del CIEMAT. Desde entonces, la Coordinadora Salvemos la Dehesa de la Villa no ha cejado en el empeño de exigir que el PIMIC se lleve a cabo con todas las garantías de seguridad para los más de 300.000 vecinos que viven en un radio de dos o tres kilómetros alrededor del Ciemat, en los distritos de Moncloa-Aravaca, Tetuán, Fuencarral-El Pardo y Chamberí, amén de la propia Ciudad Universitaria donde radica el centro así como que se garantice el respeto por el entorno medioambiental y que todo ello se haga con la mayor transparencia de cara a los vecinos.

La lucha ha sido larga y ha estado sembrada de manifestaciones, recogidas de firmas, reuniones, asambleas y la redacción de más de 2.000 alegaciones presentadas al Estudio de Impacto Ambiental del PIMIC, en el ministerio de Medio Ambiente.

Por fin, el Ciemat ha anunciado el inicio del desmontaje del reactor y la descontaminación de los lugares afectados por las anteriores actividades –edificios y terrenos- en un proceso que dará inicio el mes de octubre próximo y finalizará en 2008.

En este punto, las asociaciones de vecinos y colectivos agrupados en la Coordinadora Salvemos la Dehesa de la Villa piden participar en el proceso de mejora de las instalaciones y transparencia en la información, en cumplimiento de la normativa que obliga a informar a la población que pueda verse afectada por una emergencia radiológica.