En una nota que hizo pública tras la cancelación del viaje, la plataforma sostiene que “hasta la fecha, la actuación del actual Gobierno municipal de Madrid en lo referente a la calidad del aire se ha centrado en la propaganda y en tratar de liquidar las medidas puestas en marcha en la anterior legislatura, como Madrid Central y el Plan A. Y todo ello a pesar de que las medidas vigentes estaban funcionando correctamente y solo necesitaban de mayor rodaje y profundización en su ambición”.

Dentro de esa estrategia, en otoño el actual consistorio presentó un plan alternativo, Madrid 360, de manera improvisada y sin aportar ninguna modelización científica sobre su efecto sobre la contaminación. Esta propuesta alternativa recogía medidas ya previstas en el Plan A, al tiempo que planteaba otras claramente contraproducentes y perjudiciales, como ya denunció la Plataforma en Defensa de Madrid Central en su momento.

En lugar de abrir un debate para analizar si las medidas recogidas en Madrid 360 eran adecuadas, y al tiempo que se ha generado una tremenda confusión entre la ciudadanía sobre si este plan estaba vigente o no, el alcalde ha intentado vender fuera las bondades de las medidas sobre las que no ha conseguido convencer en su propia ciudad, ni siquiera a sus socios de gobierno. En este contexto se enmarcaba la visita a Bruselas, que ahora se acaba de cancelar.

Esta nonata visita ha sido confusa desde el principio. “Nunca estuvieron claros los interlocutores del Ayuntamiento, porque en el fondo se trataba de forzar una situación atípica: un alcalde reconocidamente negacionista, que había apostado durante su campaña electoral por facilitar al máximo el uso del coche eliminando todo tipo de restricciones, puenteando al Gobierno central, que es con el que se relaciona la Comisión Europea, para intentar convencer de las supuestas ventajas de un plan desarrollado en poco más de un mes, que apenas es un borrador, sin estimación de sus efectos sobre la calidad del aire, y que ha concitado la oposición de la comunidad científica y de numerosos expertos sobre el tema. El coronavirus ha sido un oportuno pretexto para salir del paso”, indica la red ciudadana en su nota.

De hecho, la Plataforma en Defensa de Madrid Central se había puesto en contacto con el Comisario de Medio Ambiente, Océanos y Pesca, Virginijus Sinkevičius, y con su equipo encargado de calidad del aire para remitirles un informe sobre Madrid 360 en comparación con los planes preexistentes.

La plataforma, de la que forma parte la FRAVM, reclama al alcalde que deje de confundir a la opinión pública y que se ajuste a lo que concluyen la comunidad técnica y científica: la mejor estrategia para mejorar el aire de una ciudad como Madrid es reducir el tráfico. Y eso es incompatible con otras medidas absolutamente inéditas en ciudades desarrolladas como la construcción de nuevos macroaparcamientos en el centro, entre otras.